Largo de ser el mejor de la historia
- Analistas desmenuzan los cuatro años de administración
- Critican servilismo de la política exterior
- De pronto se dio cuenta que debe gobernar para los pobres
Por Milagros Romero Meza
Trinchera de la Noticia
“Sí se puede” fue el lema que caracterizó la campaña electoral del ingeniero Enrique Bolaños a la silla presidencial. Una expresión acampañada de la promesa de 500 mil empleos y un gobierno que sería considerado “el mejor de la historia de Nicaragua” como lo ha pregonado desde que se hizo cargo de la gestión del país.
El diez de enero del 2002, Bolaños recibió la banda azul y blanco de las manos del Dr. Arnoldo Alemán, con quien había dirigido el país durante el período anterior (1996-2002) ocupando el cargo de vicepresidente.
Durante su campaña recibió el respaldo de la dirigencia del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), liderado por Alemán, a pesar de que muchos lo calificaron -y lo califican- de conservador.
Cuatro años después de la promesa de ser el mejor gobierno de la historia, el recorrido por las acciones, funciones y compromisos del actual gobierno son, para algunos analistas: “lamentables y llenos de penas, más que de glorias”.
Desde los primeros meses de su gobierno, Bolaños emprendió una lucha contra la corrupción, poco entendida por la sociedad, puesto que lo llevó a descuidar los temas sociales que eran de prioridad para la población. Ejemplo de ello fue la encuesta publicada por M & R Consultores en el mes de junio del 2003, a 17 meses de iniciada la administración Bolaños, la cual revelaba que para el 64 % de la población, el presidente no ejercía el poder como tal y un 34.4% aseguraba que no le daría un voto de confianza.
Además ha sido criticado por su “servilismo al gobierno de Estados Unidos” y llegó a estar en la mira de la Asamblea Nacional para una posible desaforación durante el 2005.
La falta de consenso entre las bancadas que integran la Asamblea Nacional, ha retrasado la publicación del informe que el presidente debe rendir anualmente en torno a su gestión. En el informe de la gestión Bolaños del año 2004 publicado el 10 de enero del 2005, ante una Asamblea Nacional que amenazaba con aprobar una reformas que le restaban facultades, Bolaños defendió su gestión de tres años. Sostuvo que mantendría la lucha contra la corrupción y enfatizó en el crecimiento económico del país, la confianza y credibilidad ante la comunidad internacional, las quiebras de bancos detenidas y la disminución de la mortalidad.
En un año electoral, después de un largo período de crisis con el legislativo y a poco menos de 365 días de entregar la banda al nuevo mandatario que resulte electo en los comicios de noviembre próximo, analistas políticos y económicos valoran la gestión Bolaños como una de las más difíciles y avizoran lo que puede hacer el presidente en vista de que “no ha llegado a cumplir su promesa de ser el mejor de la historia”, como afirma el analista político, Aldo Díaz Lacayo.
“Un conservador pronorteamericano”
La gestión del presidente Bolaños debe analizarse desde su marco ideológico para entenderla y valorarla, según el analista Aldo Díaz Lacayo. Una de las principales características que le han asignado al presidente es la de ser conservador, sin embargo esta “es una caracterización incompleta porque él es un conservador pronorteamericano, que cree que Nicaragua no puede lograr una estabilidad política si no depende de Estados Unidos”, afirma el analista.
Desde ahí, Díaz Lacayo, considera que se puede partir para valorar los tres años de este gobierno bajo dos puntos de vista. Por un lado, “para la ideología pronorteamericana y el gobierno de Estados Unidos, su gestión ha sido extraordinaria porque ha sido uno de los gobiernos más entreguistas”, sin embargo desde el punto de vista más nacionalista, “ha sido un desastre”.
Durante la administración de Bolaños, embajadores y enviados del gobierno de Estados Unidos han emitido declaraciones sobre los asuntos internos del país, como la embajadora Bárbara Moore, el subsecretario Robert Zoellick o el embajador Paúl Trivelli, quien ha opinado sobre la viabilidad de elegir o no un gobierno de izquierda y más recientemente sostuvo una reunión con los precandidatos de tendencia liberal con el fin de buscar la unión de las llamadas “fuerzas democráticas”.
Asimismo, las presiones de los organismos económicos internacionales - como el Fondo Monetario Internacional - han generado crisis e incertidumbre en los sectores sociales, puesto que las políticas para que Nicaragua sea beneficiada con los acuerdos de cooperación internacional, incluyen recortes a los presupuestos destinados a las áreas sociales, reajustes presupuestarios, creación y reforma de leyes, entre otras exigencias.
“Políticas que son dictadas por el gobierno de Estados Unidos y esta se las imponen a los países pobres”, es por esto que “a Bolaños no se le puede considerar un presidente al servicio de Nicaragua porque ha estado cuidando los intereses norteamericanos”, afirma el analista.
La lucha contra la corrupción y las relaciones con el Frente Sandinista
El expresidente de la Asamblea Nacional, Luis Humberto Guzmán, cree que “es una gestión bastante gris y con más penas que glorias, la del presidente Bolaños”, no obstante ve con optimismo este año, porque “el gobierno está tomando conciencia de la importancia de cerrar bien su período gubernamental y de priorizar los temas más sentidos por la población”.
La lucha contra la corrupción ha sido la bandera que ha hondeado el presidente con más empeño. De acuerdo a Díaz Lacayo, ésta no fue más que una orden de los organismos financieros internacionales, sin embargo “también fue un fracaso porque la utilizó para encubrir el objetivo de apropiarse del PLC”, asegura Díaz.
“Bolaños, con su lucha implicó a Alemán en una corrupción masiva que ocurrió ante sus ojos por ser el vicepresidente durante ese período”. Es por eso que considera que todos los documentos que implicaran a Alemán “en la práctica lo manchaban a él mismo”.
En el 2005 el presidente se mantuvo firme en esa lucha, no obstante seis de sus ministros resultaron implicados en casos de delitos electorales y pese a esto el presidente autorizó su salida del país con el objetivo de denunciar un intento de golpe de estado ante la Comisión Internacional de Derechos Humanos. Además de otros casos como el del ex ministro de transporte, Pedro Solórzano, quien ha sido cuestionado en la construcción de la carretera Chinandega-Guasaule.
Respecto a las relaciones de “amor odio” entre el presidente y Daniel Ortega, Díaz Lacayo cree que han estado regidas por la influencia extranjera. “Washington no iba a aceptar unas relaciones con el Frente (Sandinista) porque esta relación favorecía al Frente Sandinista en términos electorales e históricos”. Sin embargo a partir del acuerdo marco, Bolaños y Ortega están en una tregua.
No obstante, Guzmán espera que a pesar de todo, el presidente pueda cerrar su gestión de forma positiva si logra hacer consenso con la Asamblea Nacional, con la cual durante el 2005 tuvo fuertes roces hasta que se llegó a un acuerdo marco que revocó las reformas constitucionales aprobadas a inicios del año pasado.
¿Crecimiento económico?
Las cifras del Banco Central durante este año revelaron que Nicaragua ha vivido un crecimiento de 4 %, sin embargo esto contrasta con el descontento de la población, que en una encuesta realizada por la firma encuestadora Cid Gallup en marzo del 2005 expresa que su situación económica ha empeorado.
El ingeniero Gilberto Cuadra, ex miembro del Consejo Directivo del Banco Central de Nicaragua, tiene una visión positiva del desarrollo económico de Nicaragua en este período de gobierno, pues “tomando en cuenta el poco apoyo financiero de la Asamblea Nacional, el presidente ha logrado impulsar la economía”.
Por su parte, Díaz Lacayo explica que la economía puede hacer crecido de forma macroeconómica, lo que no implica que la microeconomía se esté desarrollando, “porque ese desarrollo económico que revelan las cifras es el que se ha concentrado en los banqueros y unos cuantos cañeros, que sus empresas están creciendo”.
El ingeniero Cuadra considera que las relaciones entre el presidente Bolaños y el gobierno de Estados Unidos no afectan la economía del país, aunque reconoce que en algunos aspectos la evolución para las pequeñas empresas no sido tan efectiva, principalmente porque las empresas internacionales no han dejado que se desarrollen las empresas locales.
“Todo el ingreso adicional que ha producido el incremento económico se ha concentrado quizás en un cinco por ciento de la población y no ha beneficiado al otro 95%”, asegura Díaz Lacayo, quien ve el desarrollo económico como un “desarrollo inequitativo, que hace más ricos a los ricos y más pobres a los pobres”.
Cabe recordar que en el 2005 los fenómenos naturales destruyeron gran parte de las cosechas en el occidente y norte del país, afectando así la producción agrícola nacional.
El presidente debe rendir su informe anual una vez elegida la Junta Directiva Parlamentaria, ante el pleno de la Ásamela Nacional, sin embargo mientras el legislativo permanezca acéfalo, Bolaños no podrá declarar los logros alcanzados durante el 2005.
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