Año 5 No. 1522 Managua, Nicaragua



Los 10 pecados capitales de Eduardo Montealegre

Redacción Central
Trinchera de la Noticia

Eduardo Monetalegre está aumentando, y rápidamente, el número de críticos en su contra. Un reciente artículo del editor de La Prensa, Eduardo Enríquez, y el caricaturista de ese diario, Manuel Guillén, son sus últimas adquisiciones. Y podemos asegurar que ambos, Enríquez y Guillén, están reflejando el pensamiento de la dirección y directivos de ese rotativo.

Montealegre tiene ahora más desafectos en el sector privado y la clase política. ¿Por qué? ¡Por qué en su primera oportunidad pactó con Daniel Ortega? ¿Por qué mantiene divididas a las fuerzas democráticas? ¿Por qué está alineado sólo con un sector del capital? ¿Por qué es un Bolaños II?

Debemos comenzar señalando que el aspirante presidencial ha cometido 10 pecados capitales en política, tan sólo arrancó en su carrera política. Veamos cuáles son:

1. Haber decretado cuatro alzas de impuestos (código tributario, reforma fiscal) en cuatro años consecutivos de administración con lo que declaró la guerra al sector privado. Como ministro de Hacienda se encargó de engordar las cuentas de las Direcciones de Ingresos y Aduanas sacando el dinero de los bolsillos de los empresarios y exportadores. Aún así, Montealegre, tampoco pudo firmar la tan propagandizada HIPC.

2. Haberse quedado en el gobierno de Enrique Bolaños y peor aún haber permanecido más tiempo del necesario, aún desobedeciendo a su partido político y los consejos de sus amigos. Apostó a la Nueva Era y quedó atrapado en ella.

3. Haberle dicho no al ex presidente Arnoldo Alemán, líder del PLC, cuando éste le propuso ser candidato a la Alcaldía de Managua. No sólo habría ganado -siendo como él dice que es tan popular- la primera plaza electoral para el PLC sino que habría sido su primer escalón político en la carrera presidencial. Se equivocó Montealegre pensando que la silla de recaudador de impuestos y administrador de un pobre presupuesto era suficiente para lanzarse en pos de la presidencia. Esa hubiese su primera gran encuesta.

4. Como secretario de la Presidencia fue el peor enemigo de un diálogo entre el PLC y el gobierno. Otra oportunidad perdida. Pudo haber sido el gran eje de la reconstitución de las fuerzas democráticas, de la alianza que ganó el poder en 2001. Así pudo haber conservado la tranquilidad para el gobierno, la estabilidad para la Asamblea Nacional y el poder para las fuerzas democráticas. Pero, no lo hizo y más bien, con su actitud, incentivó la división por la falta de diálogo y entendimiento. Si eso fue como secretario de la presidencia, ¿cómo será si llega a la presidencia?

5. Haberse aliado con su primo político Mario Sebastián Rapacciolli, y haber aparecido públicamente alzando la mano con éste como parte del Partido Conservador. ¡Clase de error! No sólo por haber alzado la bandera de la disidencia contra el PLC sino por haberse convertido en un conservador más a cambio de la candidatura presidencial. De un día para otro vendió sus principios y a su partido al primer millonario que le ofreció el loro y el moro.

6. Creer que los grandes electores en Nicaragua son La Prensa y el Canal 2, y en los Estados Unidos, el señor Róger Noriega. Montealegre siguió la senda del dedazo pero no la de Alemán sino la de una potencia extranjera: los Estados Unidos. Consiguió el respaldo del Departamento de Estado a costa de la soberanía y dignidad de su persona y la del país.

7. Tener un entorno más peligroso que meterse a las 10 de la noche con un reloj luminoso, Rolex, al barrio Jorge Dimitrov. A su alrededor están ex banqueros fracasados y corruptos, familiares con mucho que decir sobre el tema, políticos también fracasados y sin futuro. Sobre todo con ese chinese escort service que deja mucho que desear. Muchas voces dicen que quien debería ser la principal asesora y estratega es su esposa, porque es mucho más política que él y sobre todo más inteligente que cualquiera del grupo del entorno. Cuenta con sus asesores a las segregaciones de otros partidos y grupos económicos y financieros a los que anima el deseo de venganza. ¡Y así espera ponerlos a mandar si llega!

8. Formar una bancadita parlamentaria. Montealegre no es el presidente de la república, no tiene partido político, y no necesita de ninguna agenda parlamentaria porque su tarea es ganar la presidencia de la república y esta no se obtiene con los 91 votos de la Asamblea Nacional. Los partidos sí necesitan bancadas para pasar las leyes que favorezcan a sus electores, el gobierno para apoyar sus iniciativas, pero los candidatos no tienen porqué tener una. Cometió el error de ponerse a jugar política contra el PLC con el apoyo del peor aliado que tiene la democracia, el Frente Sandinista. De allí que hoy Montealegre parezca un cuete quemado.

9. Pactar con Daniel Ortega y "clavarle" el puñal a Herty Lewites. Con esto quedó demostrado que no representa ni tiene ningún valor político democrático, y que es igual a cualquier político, de los que suele criticar. Montealegre no quiere el juego a cuatro bandas que se propone la embajada americana y otras instituciones, quiere la bendición y dedazo gringo a cualquier costo.

10. Su soberbia, sobre todo con el pueblo, es más que evidente. Si a Bolaños lo han calificado como tal, dicen que Montealegre es el mejor representante de la soberbia. La población ha comenzado a tildarlo de oligarca y representante de los sectores más rancios del país.


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