Cortas
TRABON EN EL CSE. Nuevamente hay otro trabón en el Consejo Supremo Electoral. Las "marrullerías" han salido a luz pública. A pocas horas de sesionar en pleno los magistrados del tribunal electoral, Roberto Rivas Reyes, Emmet Lang Salmerón, José Luis Villavicencio y Marisol Castillo de Cerna, ya tenían una agenda pre-arreglada con evidentes intereses partidarios favorables al FSLN. Según el magistrado Luis Benavides Romero, el primer punto contemplaba ratificar todo lo que ellos han venido haciendo sin el consentimiento de él y los magistrados liberales José Marenco Cardenal y Julio Osuna, sustituto de René Herrera Zúniga. Entre esas decisiones se incluyen los reglamentos que regirán en las elecciones de la Costa Atlántica, que por sí y la clásica "vía de hecho" suspenden los artículos 41 y 116 de la Ley Electoral, lo que es evidentemente inconstitucional.
DURANTE UNA PLATICA SOSTENIDA entre el magistrado Roberto Rivas Reyes y el embajador de Estados Unidos, Paul Trivelli, éste le prometió que no habría inhibiciones, pero con el reglamento sandinista aprobado lo que habrá "son inhibiciones masivas". El magistrado Benavides Romero dijo que "no vamos a hacer quórum porque todo debe ser aprobado en cuerpo colegiado y con el voto de cuatro cuando hay quórum de cinco, según exige la ley Electoral".
Agregó que "lo establecido por rango constitucional no puede ser suspendido, a no ser que la honorable Asamblea Nacional lo haya determinado en su momento mediante reformas constitucionales, y eso no ha sucedido". Según la versión, Rivas Reyes permitiría la doble votación, lo que no es aceptado por Benavides Romero. "Existen todos los mecanismos necesarios para evitar que una persona participe dos veces en el día de las votaciones", comentó. Otro fenómeno es que los magistrados del FSLN y Rivas Reyes han secuestrado el padrón electoral y se resisten a entregarlo.
EDWIN CASTRO RIVERA, jefe de la bancada del FSLN, reiteró que el "Frente Sandinista estuvo negociando con Eduardo Montealegre Rivas para imponer una directiva en la Asamblea, con los 38 votos sandinistas y los 7 votos de la bancada conservadora de éste, quien no pudo conseguir los dos que le faltaban". En su afán de hacer oposición a los liberales en el parlamento Montealegre vendió su alma al "diablo" prometiendo que conseguiría los votos que faltaban en las filas del PLC, porque estaba ciego en que la diputada María Eugenia Sequeira fuera la presidenta de la Asamblea Nacional.
SEGÚN CASTRO RIVERA cuando el FSLN vio que Montealegre no pudo negoció con los diputados del Partido Liberal Constitucionalista, una solución de consenso que al final se impuso con una nueva directiva. "Fue el momento más triste para Montealegre que no consiguió ni una sola posición en la directiva para ninguno de sus diputados, por la fuerte oposicion de la bancada PLC", comentó el rojinegro. "Las posiciones de inseguridad y dudas de Montealegre no le permitieron tener una silla en la directiva", agregó Castro. La bancada que menos intrigó fue la del Partido Alianza por la República, APRE, que es la que se alzó con la presidencia de la Asamblea.
Los liberales le siguieron el juego a la bancada conservadora, porque se demostró que han estado "pactando" con el FSLN y que el interés primordial no es vencer al sandinismo sino que a la fuerza liberal, la única que pueden contener el avance que Enrique Bolaños le ha facilitado para las próximas elecciones.
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