Cortas
LA CASA PRESIDENCIAL es un nido de intrigas, chismes, servilismo, serruchaderas, en el que el santo y seña es enaltecer al máximo grado el nombre y figura del presidente de la república, Enrique Bolaños Geyer. La misión primordial de éstos es estar cerquita, en los alrededores, que El Hombre los vea y en las comparecencias televisivas mencionar su nombre cuántas veces sea necesario: “Don Enrique, el ingeniero Bolaños, el presidente nos ha recomendado, a como dice don Enrique, la sabiduría del señor presidente, el ingeniero Bolaños nos recomienda por su experiencia, dice el jefe…” El problema es que su círculo es cada vez es más estrecho. Se ha vuelto tan pequeño que allí no calza Lindolfo -según una fuente presidencial-. Su nueva misión es hacer y decir lo que quiere que se diga y haga el tenebroso de Frank Arana Icaza, "El Cosaco". Arana fue un miembro de la Contra que aún vende la idea de que está allí porque es agente de la CIA. Pero los más cercanos que estuvieron con él en las filas de la Residencia aseguran que solamente fue un colaborador, un "pasador de mensajes" de Enrique Bermúdez Varela, 380. Ernesto Leal Sánchez (qepd), era quien controlaba las pasiones y disputas por el poder y control en la Presidencial. En especial, pudo manejar a mecate corto a su correligionario, El Cosaco. Aseguran que el presidente Bolaños les oye pero no muerde los anzuelos que le tienden sus mismos asesores. La mayoría de las ocasiones lo que buscan es pegar un buen "carbón" para cambiar ministros y ubicar a amigos incondicionales. Para llegarle a Bolaños la fórmula que no falla es comenzar a hablarle con mucha sutileza de Doña Lila, luego hay que elogiar a más no poder a Lourdes Chamorro César, nuera del mandatario.
¿Cómo está ahora Casa Presidencial? Dividida en círculos o anillos que se cierran alrededor del gobernante. En el primer círculo está Frank Arana Icaza, Ariel Montoya, Lincoln Escobar, un hombre callado que tiene preocupado al mismo grupo, Julio Vega Pasquier, intrigante y audaz, capaz de decir y hacer cualquier tarea hasta las que no le han encargado, Avil Ramírez, un monigote de Vega y Pedro Solórzano, quien dice haber heredado el poder de Ernesto Leal.
EN ESTE GRUPO, el millonario Leonardo Somarriba, recién llegado, debe darse su lugar. Este primer grupo es el más intrigante, siempre está a la caza y la pesca y se da el lujo de dar órdenes en nombre del presidente Enrique Bolaños, quien a veces se entera ya tarde que hizo tal o cual cosa.
EL OTRO GRUPO INFLUYENTE está integrado por Emilio Álvarez Montalbán, politólogo conservador, Alfonso Robelo Callejas, Alejandro Montiel Arguello, entre otras personas. Ellos están en una línea más precisa de asesoría. Cada uno devenga un salario de seis mil dólares mensuales. Nadie sabe de dónde sale el dinero para pagarles. La presidencia tiene una partida secreta de 25 mil dólares mensuales para gastos del Presidente, además de los "fondos confidenciales" que cuenta vía presupuesto de la república. Nadie le pide informes a Bolaños por esa plata. Los dos grupos trabajan por separados, ambos se consideran más creíbles que el otro ante el mandatario. A pesar de que este Kitchen Cabinet le insistió hace más de dos años a Bolaños para que quitara a Pedro Solórzano Castillo del Ministerio de Transporte, ese hueso es duro de roer, un protegido contra viento y marea de Bolaños. Leal Sánchez, llevaba la "batuta" en el control de los ministros.
CUANDO ES NECESARIO éstos grupos se reúnen en el Salón de Gabinetes. Muchos temen esas reuniones porque de ellas han salido muchos a la calle. De ministros a nada. Esto le sucedió a Leandro Marín Abaunza, cuando fue ministro de la presidencia, aunque luego el mandatario premió a su primo haciéndolo Viceministro de Defensa. El primer grupo intrigante es el que fabrica la agenda de filtraciones y mentiras que mastican luego La Prensa, El Nuevo Diario, Canal 2 y los demás. Hace poco, El Cosaco ordenó quemar a Pedro Solórzano Castillo y le montó una feroz campaña en los diarios. Todo para evitar que llegara con "garbo" a la presidencia y les disputara el cariño del presidente. Arana Icaza y Lourdes Chamorro son los que mueven el "situation room", pese a que se discriminan entre ellos mismos. Un ministro, o viceministro, director de un ente autónomo o presidente de una institución cuando quiere ser independiente generalmente recibe los primeros ácidos y "calmantes" de la gente del Cosaco. Amo y señor de las "sierras digitales", El Cosaco y los demás manejan a la perfección el aparato de medios oficialistas para destruir o mantener a raya a quienes se quieren salir del control del mandatario. Esto es lo más cercano a la mafia que hemos visto jamás. Son expertos en inventar gastos para justificar las extraordinarias partidas económicas que reciben de manera ilegal. Y para ello extorsionan a los ministros y presidentes de entes autónomos. Se dirigen "en nombre del señor presidente" a cualquier ministro y le quitan la plata que necesitan. Y aquellos, ni chistan, porque ni quiera Dios un carbón del Cosaco y compañía con el mandatario. La clásica forma de conseguir dinero ilegal para sus propósitos es nombrar a un "empleado fantasma" con el que se confabulan para "tajadearse" el salario. Normalmente son "asesores" que reciben $3,000 dólares de salario en promedio y que se reparten "fifty and fifty" o sea, en buen nica, "raja y raja".
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