Hondureños impactados por divorcio de Maduro
- Se quedó sin ganas de hablar
- Aguas Ocaña está en Nicaragua
Tegucigalpa. La mañana de ayer fue fría, propicia para estar en casa y descansar. Ricardo Maduro no pudo darse esos lujos durante sus cuatro años de Gobierno, pero ayer, su primer día como ciudadano común y corriente, lo hizo.
A las 9.15 de la mañana tocamos la puerta del ex mandatario, quien había dejado el poder hacía menos de 24 horas, para conocer su agenda para el primer día como ex presidente, pero no tenía ánimos de hablar con los medios.
-Él está descansando, y será mejor que vengan después porque en estos momentos no se le puede interrumpir- dijo uno de los guardias que estaba en el interior de la vivienda, dejando entrever que estaba acostado.
-Dígale que somos periodistas y que queremos hablar sobre su primer día como ex presidente, tal vez más tarde nos puede atender- le encomendamos al guardia.
La calle estaba completamente desolada. Los militares que durante muchos años resguardaron esa zona del bulevar Los Próceres, no estaban. Ni uno solo. Y por lo que se logró observar en el interior de la residencia de Maduro, tampoco había ninguno, al menos con el uniforme verde olivo, tradicional de la unidad castrense.
La gente de escasos recursos que día a día se apostaban en esa calle, a la espera que la ex primera dama, Aguas Ocaña, les aliviara parte de sus penas, había desaparecido como por arte de magia. Los autos de los vecinos se condujeron sin temor de arrollar a un enfermo o a un necesitado.
Dos de los cuatro portones movedizos, de color verde, que recientemente se colocaron en los extremos de la avenida que lleva a la entrada principal del ex gobernante, estaban arrimados al muro de metal, también verde, que rodea la casa de habitación de Maduro. Los otros dos estaban en el muro de enfrente.
Estaba solo
Regresamos a las 11.05 de la mañana, como había aconsejado el trabajador de la seguridad, para intentar charlar con Maduro
-¿Qué le dijo don Ricardo, nos va atender?- se le consultó sin ningún rodeo al mismo guardia de hacia dos horas.
-Dice que lo disculpen, pero que en este día no está para dar entrevistas. Pide que lo entiendan, porque quiere descansar. Él dice que de verdad lo comprendan y que lo disculpen- respondió el hombre, llevándose, en reiteradas ocasiones, la mano izquierda a su pecho, en señal de disculpa. En la derecha portaba el arma de reglamento: un fusil M-16.
Según el guardia no había ninguna salida planificada. Quería permanecer en casa. A las once de la mañana sólo una de sus hijas lo había ido a visitar. Para la tarde se esperaba que llegaran más familiares, quienes no estuvieron presentes en la entrega de la banda presidencial en el Estadio Nacional.
Los planes
En entrevistas pasadas, Maduro sostuvo que sus planes eran continuar en el país después de dejar el Gobierno. En los deseos de Maduro también se contemplaba regresar al puesto que en algún momento ocupó en la organización “Diálogo Interamericano”, que tiene su sede en Washington.
Ayer en varias páginas en internet se dio amplia cobertura a la separación de Aguas y Maduro.
La Crónica de Hoy, de México, informa: “Esposa de Maduro le pidió el divorcio, empacó y partió a Nicaragua. Las últimas horas en el poder de Ricardo Maduro no se olvidaran fácilmente en la historia moderna de Honduras.
La mañana del viernes se levantó con el pie izquierdo: Aguas Ocaña, su mujer y el amor de su vida, hizo público su divorcio, llegó retrasado 20 minutos para entregar la banda presidencial y cuando cruzó la puerta del estadio Tiburcio Carías, sede del acto, le llovieron abucheos como los que hacen las porras ultra.
Por la cara que puso Maduro antes de saludar a su sucesor Manuel Zelaya, seguramente sintió envidia de Vicente Fox Quesada, por la euforia y algarabía con que el mandatario mexicano fue recibido, pero el rictus también era de tristeza por lo de Aguas y el rechazo de su gente.
Todavía el jueves, Ricardo Maduro había declarado que entregaría con la cara en alto la estafeta a Manuel Zelaya, pero no fue así.
Desde que fue abucheado quiso meter la cabeza bajo el ala y en todo momento volteaba a la puerta del estadio”.
Extraoficialmente se ha informado que Maduro viajará al exterior para tomar unas vacaciones, el lugar tentativo es Miami, uno de sus lugares favoritos.
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