Año 5 No. 1535 Jueves 02 de Febrero del 2006 Managua, Nicaragua



Incapacidad y corrupción

Por Hamlett
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El magistrado Rafael Solís Cerda, vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, devolvió ayer las pedradas acusando a un sector de la prensa y a grupos de interés ligados al gobierno y a algunos candidatos presidenciales de "politizar la justicia" mediante el uso de campañas de desprestigio y manipulación de la opinión pública.

Solís se refería indudablemente a los movimientos que, camuflados como organismos no gubernamentales o cívicos, han impulsado el desprestigio de los poderes del estado por razones de competencia política.

Los poderes y el gobierno son instituciones imperfectas que requieren de cambios pero, ineficientes o imperfectos son, después de todo, nuestro sistema al que no debemos apañar pero si fortalecer.

En la Torre de Babel que es Nicaragua todos dan consejos, criticamos, descalificamos pero no tomamos ni los consejos ni siquiera nos creemos lo que decimos.

Por ejemplo, la presidencia de la república ha distribuido miles de copias de un trabajo de Mario Vargas Llosa, "El liberalismo entre dos milenios", bajo un sello editorial denominado "Colección Presidencial Enrique Bolaños Geyer". Un jugoso invento del poeta Ariel Montoya.

Hoy estoy convencido de que el presidente Bolaños y sus funcionarios no escucharon o no quisieron escuchar a Vargas Llosa. Ni siquiera han leido el folleto. En ese artículo, el escritor fustiga a quienes se llaman "neo liberales" porque "o se está a favor de la libertad o se está en contra pero no se puede estar semi a favor o seudo a favor de la libertad…"

Dice que esta no es una "fórmula inventada para expresar una realidad conceptual, sino para devaluar semánticamente, con el arma corrosiva de la irrisión, la doctrina que simboliza, mejor que ninguna otra, los extraordinarios avances que, al aproximarse este fin de milenio, ha hecho la libertad en el transcurso de la civilización humana".

Puedo deducir entonces que los experimentos como la "nueva era" o las alianzas "liberal-conservadora" en una sola organización son simples desviaciones o aberraciones de quienes no quieren a la libertad ni a la democracia. Los sandinistas les llamarían desde revisionistas -la forma más suave de condenar a quien piensa diferente- hasta traidores.

El enemigo es el mismo

Si Bolaños hubiese escuchado a Vargas Llosa estaría hablando de derrotar al sandinismo y de consolidar "lo más importante que ha ocurrido en este siglo de las grandes ofensivas totalitarias contra la cultura de la libertad… el fascismo como el comunismo… que pertenecen hoy al pasado".

Los nicaragüenses no estaríamos de acuerdo con la última afirmación del escritor porque la amenaza a la democracia nacional está aquí, es palpable y muy real.

De allí que los argumentos del magistrado Solís, sandinista ciento por ciento y amigo personal de Daniel Ortega, nos traen al debate de qué están haciendo hoy los presuntos demócratas que se llaman "modernizadores" de las instituciones.

"Decir que hay lavado de dinero en delitos que no está ligado al tráfico de drogas es politizar la justicia", dijo Solís quien llamó a terminar con la hipocresía y las campañas de destrucción del estado nacional.

O aprueban una nueva ley de lavado o respetan las decisiones de los poderes y esa es precisamente la razón que alimenta a Bolaños y sus grupos para minar de forma malsana a los partidos e instituciones que han constituido los pilares de la democracia criolla, nos gusten o no nos gusten quiénes o cómo lo hayan hecho.

Tras estas campañas "blancas" se esconden los intereses de quienes quieren subir al poder de la forma más fácil.

Corrupción

¿Cuánto le habrá costado a los contribuyentes el plan de desprestigio puesto en marcha en Washington, D.C., contra nuestro país? ¿Cuánto costaron las "marchas blancas" y quién las financió? ¿De dónde salieron los $200 mil dólares para pagar a dos firmas de cabilderos en los Estados Unidos? ¿Quién está financiado la red diaspórica que hoy construye el embajador Salvador Stadthagen? ¿Quién financia los campos pagados de los movimientos pro gobiernistas?

Esta gran conspiración -que ha puesto en crisis al país- ha sido usada para ocultar la ineficiencia y corrupción de la actual administración. No falta mucho, menos de un año, para que nos enteremos de que tras la máscara de la Nueva Era hemos soportado al gobierno más corrupto de los últimos 20 años.

Nos han dado atol con el dedo para que no nos diésemos cuenta de que Bolaños nunca arrancó o que sus mega-planes como el de las carreteras son una solemne mentira y un caldo de corrupción.

¿Dónde están esos millones?

Veamos otro ejemplo. El sobreprecio de la carretera Guasaule-Chinandega es de 20 millones de dólares, el de la carretera Ticuantepe-Granada es de 10 millones de dólares más, sólo allí tenemos 30 millones de dólares.

El Plan Nacional de Desarrollo le costó al país 13 millones de dólares prestados por el BID más cuatro años de presupuesto nacional para que hoy esos brillantes tomos se acumulen en los anaqueles de la presidencia.

Y el postre. Alejandro Fiallos en menos de seis meses gastó 1.5 millones de córdobas en viáticos e infló la reconstrucción del muelle de El Rama en 15 millones de córdobas. Sin incluir el caso del dragado y la Jan Nul o los 1,000 millones de córdobas anuales que la presidencia ha gastado fuera de presupuesto y sin rendirle cuentas a nadie.


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