Surgieron los “jueces” fantasmas
Juristas experimentados y abogados del país denunciaron que por primera vez en la histórica judicial de Nicaragua surgieron los “jueces fantasmas” durante la sesión de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia del pasado viernes 17 de febrero.
En esa oportunidad, cuatro magistrados de tendencia sandinista se confabularon para ignorar a sus pares liberales y resolver de acuerdo con sus intereses, un recurso de amparo por omisión que había sido interpuesto por el Magistrado del Poder Electoral, Emmet Lang Salmerón.
Francisco Rosales Argüello, Rafael Solís y Rogers Camilo Argüello se tomaron la libertad de incorporar a la Sala de lo Constitucional al Magistrado Armengol Cuadra quien preside la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia.
Según los magistrados liberales, el presidente de la Sala de lo Constitucional no se dignó, como lo establece la Ley Orgánica del Poder Judicial a notificar a ninguno de ellos, la decisión de sustituirlos.
Es más, los liberales Guillermo Selva, Iván Escobar y Dámicis Sirias han dicho que el magistrado Francisco Rosales mintió cuando dijo a los medios de comunicación que habían acordado declararse en “sesión permanente”.
Ellos afirmaron que nunca hubo, después de concluir la sesión del viernes a las 6 de la tarde, otra convocatoria para seguir con el tema. Los tres afirmaron categóricamente que el magistrado Francisco Rosales pretendía obligarlos a firmar un proyecto de sentencia con el que no estaban de acuerdo porque ni siquiera conocían el expediente del caso.
En importantes sectores políticos, la resolución de la Sala de lo Constitucional dictada por los cuatro magistrados sandinistas, es considerada además de una barbaridad, un “golpe de Estado técnico”.
Es algo jamás visto antes y que ha causado alarma por la abierta impunidad con que el FSLN viola las leyes constitucionales, la Ley Orgánica del Poder Judicial y otras normas jurídicas.
También consideran que con lo ocurrido el viernes 17 de febrero, el FSLN creó un precedente funesto para la vida jurídica del país al hacer funcionar por primera vez en Nicaragua a los “jueces sin rostro”, que son personas tenebrosas que usan capucha para que no los reconozcan y sesionan a altas horas de la noche.
Además son escogidas porque sus decisiones devienen en un sinnúmero de acciones ilícitas como asesinatos, asaltos y otros.
Hasta el día viernes pasado Nicaragua se incorporó al uso de jueces fantasmas como Colombia y Perú, en donde se legitima el abuso y la impunidad.
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