Panorama electoral
Por Dr. Armando Mena Cuadra
El PLC y sus aliados se encuentran, al menos de momento, sin que su candidato a la presidencia de la República sea el candidato de los norteamericanos o el de los venezolanos, como ocurre con los designados de la ALN-PC o de los FSLN.
Y ello es bueno, puesto que no tenemos que sufrir ninguna hipoteca de futuro que cuestione o condicione la libertad y soberanía del país, como forzosamente tendría que ocurrir si ganara algunos de los otros candidatos de los partidos o alianzas a los que me referido anteriormente.
La verdad es que el panorama político pre-electoral, se presenta como un escenario en el que predominan los factores externos sobre los internos y con ello me estoy refiriendo a los pesos y contrapesos que significan para Nicaragua el que desde fuera se trate de dominar la agenda política nacional.
Parece como si de pronto nos hubiéramos vuelto a la época de la guerra fría en la que nuestro país se debatía en el tablero internacional como un peón que se manejaba desde Washington o La Habana, lo que nos condenaba a vivir de lo que otros decían o hacían.
Eran épocas en que nuestra soberanía al menos desde el punto de vista exterior no valía nada, puesto que éramos una marioneta en manos de terceros sin que los nacionales tuviéramos nada que ver y menos aún decidir.
Pero ahora, a veinte años vista de tales acontecimientos, es necesario que nuestro destino como país, como nación, como estado, sólo sea cuestión de los nicaragüenses y para los nicaragüenses y aún más que nuestra política sea más que nunca una decisión de los nacionales.
No se trata de que vivamos aislados en mundo cada vez más interrelacionado o globalizado-tanto monta, monta tanto-sino que las cuestiones que atañen a los nicaragüenses, sean resueltos por éstos a su propia conveniencia.
Así pues con relación a las presiones externas para que los liberales nos juntemos o dejemos de hacerlo, debemos de decidirlo nosotros soberanamente, sin que nadie por más títulos o delegaciones que tenga deba inmiscuirse.
Por tanto quienes se prodigan con los factores externos para gozar de su protección y amparo, a nuestro entender están poniendo la dignidad nacional a los pies de los caballos y así nos va a ir.
Las influencias ya vengan del norte o del sur, siempre son malas, y así lo hemos constatado a lo largo de nuestra historia y van contra los intereses nacionales, quiéranlo o no quienes ahora se presentan a las elecciones bajo tutelas imperiales de unos u otro tipo.
Quien esto escribe. ha sido uno de los que más a empujado por el tema de la unión, pero lo hago bajo la convicción de que ello sería mejor para todos los nicaragüenses y siempre he pensado que si lo hacemos entre nosotros siempre será mejor que apadrinados desde fuera.
En definitiva vemos pues un panorama pre-electoral que se presenta muy cargado de electricidad y que está siendo así porqué hay mucha influencia extranjera, mucho dejarse caer en manos de quienes lo que pretenden es sacar lo mejor de nosotros en su beneficio y no en el de los que por su propia naturaleza debe recaer que son los propios nicaragüenses.
Por eso los nicaragüenses sensatos, los que queremos ser alguien a costa de nuestro esfuerzo y dignidad debemos escoger como los futuros dirigentes de nuestro país a quienes nos ofrecen esa opción, que ya lo decía al principio de este escrito, el único partido que representa genuinamente los intereses nacionales por encima de cualesquiera otros el PLC con sus aliados y su candidato José Rizo Castellón.
(*) Abogado nicaragüense residente en España.
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