Año 6 No. 1606 Martes 23 de Mayo del 2006 Managua, Nicaragua



¿Un presidente acreedor de Nicaragua?

Por Hamlett
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Hay dos preguntas que flotan en los ambientes empresariales y políticos del país y que están generando mucha polémica: ¿puede ser presidente de la república un acreedor del estado? ¿puede llegar a la presidencia alguien que pertenezca a un grupo económico que es acreedor del estado?

Es obvio que estas preguntas se refieren al candidato Eduardo Montealegre, a su principal aliado político, el dirigente del Partido Conservador y vicepresidente del Banpro, Mario Sebastián Rapacciolli, a Reinaldo Hernández, directivo de ese banco y del PC, entre otros.

Se refieren al gerente general del Banco de la Producción, Luis Rivas, ex asistente de Montealegre en el ministerio de Hacienda y su principal delegado a la negociación de los CENI´s con ese banco.

Agreguemos una pizca de salsa a la discusión: ¿Saben quién contrató a Luis Rivas cuando éste renunció al Ministerio de Hacienda? El Banpro. ¿Saben cuándo lo contrató? Tras acordar la renegociación con Hacienda. ¿Saben qué cargo le dieron? La gerencia general. ¿Saben qué cosa es hoy de Eduardo? Su principal asesor financiero.

Volvamos al centro del debate. No hay una ley que prohíba a una persona, en la posición de Montealegre, a ser candidato a la presidencia de la república. Pero, el que sea legal -su participación en los comicios- no quiere decir que sea moral y ética.

Por supuesto que lesionaría los principios morales del pueblo nicaragüense el que un presidente de la república fuese un acreedor del estado que además gobierna. Igual que sea parte de un grupo económico o financiero que sea acreedor del pueblo.

Los conflictos de interés entre la presidencia de la república y el potencial presidente, y ese grupo económico, ya son tan evidentes como la Catedral Metropolitana de Managua.

Y hasta me atrevo a pensar que la deuda sobrevivirá a un terremoto de 9 grados Richter más no así la hermosa catedral de los capitalinos.

Lo evidente

Independientemente de que Montealegre sea alguna vez culpado o no por la piñata de los CENI´s o que se haya beneficiado con las transacciones aparentemente ilegales, hay otros ángulos que analizar en este tema.

El Nuevo Diario dijo que Montealegre "vendió" su participación en Bancentro a un señor llamado Roberto Argüello, quien se volvió famoso con esa operación.

Basado en que Montealegre aún no ha presentado las pruebas de que vendió efectivamente su parte a una tercera persona, y por tanto ya no tiene intereses en la banca, podemos afirmar que sigue siendo socio.

Pero, si las vendió a Argüello la pregunta es de dónde tomó el dinero éste personaje para adquirirlas en una cifra superior a los seis millones de dólares. En los círculos financieros saben que Argüello nunca ha sido millonario.

Nos preguntamos si como parte de la investigación, el embajador Paúl Trivelli pedirá a su país que investigue cómo consiguió Roberto Argüello -ciudadano norteamericano- el dinero para comprar las acciones y si pagó los impuestos correspondientes. Así viva en EE.UU. y tenga su plata en Managua -de ser cierta la historia-, el neo banquero debe pagar los tributos al Tío Sam. Y no hay peor cosa para un ciudadano gringo que no pagar los impuestos de sus ganancias o ingresos.

También escuchamos decir a Montealegre que él puso su dinero en un fideicomiso. Además de que no hay una ley que defina y regule esa figura en Nicaragua, no significa traslado de dominio.

El fideicomiso no es más que una figura jurídica para detentar bienes a nombre de terceros y administrarlos por un tiempo determinado. Y aunque fuese legal en Nicaragua, el dueño original no pierde la titularidad de sus bienes -bajo un fideicomiso.

Ahora, si vendió sus acciones -como alega- a una sociedad entonces hay que investigar a ese grupo para confirmar la legalidad de la operación. Hay informes que circulan en el medio financiero de que Montealegre vendió su parte a una sociedad registrada en Panamá.

Además, si vendió sus acciones, cuándo declaró la ganancia ocasional que, de acuerdo con la ley nicaragüense, tiene que declarar y pagar.

Un asunto de "voluntad patriótica"

El 6 de julio de 2003, Casa Presidencial emitió un comunicado anunciando que la renegociación de los CENIs con Banpro, serían para beneficiar al pueblo.

"La implementación de este acuerdo va a ser por medio de un intercambio de instrumentos financieros que resultarían en una reducción de las tasas de interés, en una ampliación de los plazos", dijo el presidente Enrique Bolaños en la ocasión

Y lean esto que es increíble: "El Presidente (Bolaños) destacó que el acuerdo se estableció de forma voluntaria con las autoridades del BANPRO, especialmente con el Presidente de la Junta Directiva de la institución, señor Ramiro Gurdián… el Banco tiene firmeza y fortaleza financiera y tiene voluntad patriótica Don Ramiro y el Banco de la Producción de ayudarle a Nicaragua a salir de este problema", agregó el Presidente Bolaños.

Otro ángulo

Bajo la premisa de que nunca, Montealegre, vendió sus acciones, él como socio del banco es un acreedor del Estado, y como socio político de Mario Sebastián Rapacciolli, vicepresidente del Banpro y a la vez el jefe del PC, entonces es parte de un grupo económico-financiero que es también acreedor de Nicaragua.

¿Qué opina Mr. Trivelli?


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