La casa de campaña de Eduardo Montealegre bien puede recibir hoy el apelativo de “cuartel general”, porque justamente una guerra interna es lo que se vive dentro de la alianza conservadora.

Rafael Córdoba Álvarez, quien ha fracasado en dos ocasiones anteriores tratando de hacerse de un cargo de elección popular en la Alcaldía de Managua, es la gota que derramado la paciencia de los aspirantes a ser incluidos en los listados de ALN.

Aunque resultó en tercer lugar en las elecciones primarias de Managua para escoger a los aspirantes por Managua, de un solo plumazo, Eduardo Montealegre y su asociado Mario Sebastián Rapacciolli, lo mandaron al puesto número ocho en donde sólo “los idealistas y soñadores pueden atreverse a pensar que podrán ganar el escaño”. [+]