Año 8 No. 1826 Viernes 27 de Abril del 2007 Managua, Nicaragua



De la filosofía a los hechos

  • Presidente del Banco Central revela detalles de la propuesta a negociar con el FMI
  • Plan persigue crear 1.5 millones de empleos

Redacción Central
Trinchera de la Noticia

En una entrevista con la agencia británica de noticias Reuters, el Presidente del Banco Central de Nicaragua, Antenor Rosales, reveló por primera vez las grandes líneas de lo que ya constituye la propuesta del gobierno para negociar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a partir de la próxima semana.

Nicaragua propondrá el próximo lunes al FMI lo que aspira sea su último programa de ayuda con el organismo, enfocado en inversiones para desarrollar el sistema productivo y en el gasto social, dijo Rosales el martes.

En una entrevista con Reuters, Rosales afirmó que el programa que van a proponer es trianual, pero no quiso aclarar cuánto dinero se le pedirá al FMI. Está previsto que una misión del FMI y otra de Nicaragua continuarán en Managua las negociaciones para acordar un nuevo programa los próximos 29 y 30 de abril.

El presidente Daniel Ortega dijo la semana pasada que espera terminar su relación con el FMI y "liberar" al país del organismo en menos de cinco años. Pero para ello el Gobierno dice que necesita un último acuerdo que le permita invertir en la infraestructura productiva y en áreas sociales.

"Como país que tiene programa con el Fondo, aspiramos a ya no tenerlo, aunque seguiremos siendo miembros del Fondo", dijo Rosales, aclarando que al cierre del 2006 Nicaragua tenía sólo unos 63 millones de dólares de deuda con el FMI.

1.5 millones de empleos

Uno de los pilares de la propuesta que elevará Nicaragua al FMI es un plan de desarrollo productivo del agro, que aspira a aumentar un 11% el número de tierras cultivadas para elevar en un 6% el valor bruto de producción y generar unos 1,5 millones de empleos directos e indirectos en el sector.

El plan también incluye la rehabilitación y mejora de más de 2.900 kilómetros de caminos rurales.

Nicaragua tiene una deuda externa de unos 4.500 millones de dólares y está dentro de un programa de alivio de la deuda que patrocina el FMI a cambio de una supervisión por el organismo en un programa que asegure el rumbo de su macroeconomía.

Cuando el programa empiece a dar frutos, Nicaragua espera que la financiación externa "vaya siendo sustituida" gradualmente por la propia capacidad productiva.

El programa incluye además iniciativas en el rubro social para combatir la miseria en Nicaragua, el segundo país más pobre en América después de Haití con un 80% de sus 5,1 millones de habitantes en condiciones de pobreza.

Nicaragua busca incluir en el programa planes para incrementar el acceso a la escolaridad, la reducción del analfabetismo y de la mortalidad materno-infantil, entre otros, apuntó Rosales.

El jefe del Banco Central dijo que las metas económicas que se incluirán en el programa serán un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 4,2% en el 2008 y una inflación máxima del 7,5% para este año y el próximo.

En el 2006, la economía de Nicaragua se expandió un 3,7% y la inflación fue del 9,2%.

Nicaragua pone las reglas, no el FMI

En otra entrevista, Rosales ratificó el martes que es el gobierno nicaragüense quien define las prioridades económicas del país y no el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En las relaciones entre el FMI y el gobierno se han registrado cambios, y eso significa que el organismo internacional ya no nos va a exigir mucho, enfatizó el presidente delBanco emisor.

Describió la primera reunión del gobierno con el FMI en marzo, como "un poco filosófica y política, donde se dejó claro lo que Nicaragua quiere, lo que ellos quieren, y cómo vamos a desarrollar el programa".

"Ahora se discutirán las bases sobre cómo vamos a implementar la propuesta nacional y con cuánto lo vamos a hacer", precisó. "Antes el FMI decía lo que quiero es esto, esto y esto, pero ahora estamos en presencia de una situación en la que Nicaragua dice lo que queremos es esto, esto y esto", dijo Rosales.

"Lo que queremos es todo aquello que a nuestro juicio y el de los nicaragüenses nos parece que es lo mejor para la sociedad de nuestro país", insistió Rosales.

"Antes el FMI decía a Nicaragua, queremos que tengas una inflación de tanto, ahora el país responde que esta interesada en mantener una inflación de un dígito, porque nos interesa la estabilidad de los precios y que no se pierda poder adquisitivo", agregó el titular del Banco Central.

"Vamos a garantizar el nivel de reservas internacionales, una política monetaria que satisfaga las necesidades del nuevo programa, pero vamos a crear las condiciones claras para que la gran mayoría de la población que todavía no goza de los beneficios del crecimiento económico pueda hacerlo", dijo Rosales.

Resolver crisis energética

El programa económico y financiero presentado por Nicaragua contiene puntos concretos para resolver la crisis energética nacional, informó Rosales. "Lo decimos bien claro (al FMI) que no es posible alcanzar las metas y objetivos del programa si no resolvemos el problema energético, que pasa por cambiar la matriz del sistema de generación", dijo. Rosales indicó que el gobierno ha planteado al organismo financiero su interés en la generación de energía hidroeléctrica, geotérmica y eólica para disminuir su dependencia del petróleo.

El funcionario explicó que el programa establece que Nicaragua no sólo busca la regulación del sector, sino también, incentivar la inversión extranjera, con o sin participación estatal, para lograr nuevos niveles de generación. Dijo que la propuesta contempla iniciar en 2007 el Proyecto Hidroeléctrico Larreynaga que generará 18 megavatios y desarrollar los proyectos conocidos como Los Calpules y Las Sirenas, que producirán 170 megavatios. También están planteados dos proyectos hidroeléctricos de hasta 150 megavatios para iniciarlos este año. Anunció que, mientras tanto, antes de finalizar el año se instalarán plantas térmicas proporcionadas por Cuba que generarán 60 megavatios, que se sumarán a los 60 que producen las generadoras enviadas por Venezuela.

Detalló que el gobierno prioriza la participación del Estado y en segundo plano la co-inversión con particulares y en tercero con inversionistas privados.

El funcionario aseguró en un programa de opinión de un canal de televisión local que no existe ninguna condición que vincule la cooperación internacional con el eventual acuerdo con el FMI.

"En ningún momento el Fondo Monetario Internacional ha planteado que es necesaria la existencia de un programa para que fluya la cooperación", respondió cuando le preguntaron si corren peligro algunos fondos que figuran en el presupuesto nacional de 2007, que tienen que ser avalados por FMI. Otras fuentes gubernamentales han indicado que el FMI tiene que avalar más de cien millones de dólares, como parte de la cooperación exterior que Nicaragua recibirá este año. El programa económico que el anterior gobierno, presidido por Enrique Bolaños, firmó con el FMI finalizó el 12 de diciembre del año pasado, mientras la administración del presidente Daniel Ortega, no ha firmado otro acuerdo con el organismo internacional.

Rosales dijo que lo que han expresado sectores de la cooperación internacional es que les interesa que en Nicaragua haya un ambiente de estabilidad macroeconómica, para continuar con la ayuda exterior.


CopyRight Trinchera de la Noticia, Managua. Tel. (505) 2400975, info@trinchera.com.ni
Portada
Gossip
Nacionales
Sedita Room
Cortas
Galería
Negocios