Carcabelos sin salida
- Juez de Audiencia descarta incidencias de abogados
- Rechazó alegato de prescripción por presunta caducidad
- Empresarios pueden negociar pero ex funcionarios no tienen escapatoria
Redacción Central
Trinchera de la Noticia
El juez V Penal de Audiencia, Dr. Julio César Arias, desarmó a los abogados defensores de los procesados en el juicio por una presunta defraudación aduanera que causó daños por C$45 millones de córdobas al patrimonio nacional.
El judicial descartó todas las incidencias una de las cuales reclamó la anulación de la acusación por presunta caducidad porque el delito fue cometido hace cinco años.
Otro de los defensores pidió archivar el expediente argumentando que se trataba de una “cosa juzgada” porque ya la Dirección General de Aduanas había emitido una resolución en la que cerraba el caso.
Otras “apelaciones” por supuesta prescripción merecieron el rechazo del judicial, quien argumentó que la acusación presentada por la Fiscalía estaba en tiempo y que bajo ningún punto de vista hay caducidad, basado en una ley que establece que la responsabilidad de los funcionarios del servicio público concluyen cinco años después de cometido el presunto ilícito.
Sin embargo, accedió a la petición de los acusados con menos recursos financieros y rebajó la caución económica, que en el menor de los casos contemplaba una fianza por C$250,000 córdobas.
También aceptó el depósito de un terreno ubicado en el reparto Los Robles que el ex director de Aduanas, Fausto Carcabelos, presentó para responder por la fianza de C$750,000 córdonas fijada por el Fiscal.
Especialistas consultados dijeron que la decisión del juez Arias aceptar el bien raíz- es una muestra de amplitud con el ex funcionario, quien no puede salir del país porque tiene una retención migratoria.
Los tres empresarios acusados depositaron, en una cuenta bancaria del Poder Judicial, aún antes de cumplirse en término de 48 horas fijado por el juez fianzas superiores al millón de córdobas.
Sin salida
Litigantes consultados dijeron que el rechazo del Dr. Arias a los argumentos de la defensa deja a los acusados prácticamente al borde de una sentencia condenatoria.
Los alegatos para que el juez de audiencia rechazara y archivara la acusación de la fiscalía descartó, de una vez, los argumentos más sólidos que debieron reservar para el proceso.
La audiencia de juicio está fijada para inicios del próximo mes de junio.
Un abogado consultado dijo que los defensores tratarán de que el juicio sea técnico y no pedirán un jurado de conciencia por temor a que los ciudadanos convocados a este procesado no tengan la más mínima consideración dada la solidez del caso.
La Contraloría General de la República investigó la denuncia durante tres años y medio, reuniendo poco a poco las evidencias que los indujo a dictar una presunción de responsabilidad penal contra siete personas.
La Fiscalía estudió los aportes de la Contraloría por más de un año hasta que consideró que tenía un caso sumamente respaldado.
Los especialistas dicen que “es difícil que escapen a una sentencia condenatoria porque este tipo de delitos es como el tango, para bailarlo se necesitan dos”. Significa que los funcionarios de Aduanas no pudieron actuar sin estar coludidos con los empresarios y viceversa.
La Fiscalía pedirá sentencias de cárcel contra los procesados, y la condena más dura contra Fausto Carcabelos, quien ya tiene en la tubería del sistema judicial otro caso mucho más complejo: una eventual acusación por tráfico de ilegales.
El litigante consultado dijo que los empresarios aún pueden recurrir a resarcir los daños causados con la defraudación negociando una pena reducida o conmutable, pero Carcabelos no tiene otra salida.
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