Bush da su “voto de confianza” a Ortega
- Traza línea entre Ecuador y Nicaragua y le manda una delegación de muy alto nivel
WASHINGTON. La Casa Blanca pareció trazar una línea que marcaría su diferente interés y entusiasmo entre los tipos de gobernantes que se instalarán en estos días en Nicaragua y Ecuador, al anunciar el lunes dos delegaciones de diferente peso político que llevarán la representación del presidente George W. Bush.
La más importante estará presente el miércoles en Managua, en la ceremonia en que el enemigo estadounidense de los 80, Daniel Ortega, volverá al poder después de 16 años.
Esa representación la encabezará el secretario de Salud, Michael O. Leavitt, e integrarán el subsecretario de Estado para asuntos del Hemisferio Occidental Thomas A. Shannon; el presidente de la Corporación del Reto del Milenio John D. Danilovich y el embajador en Nicaragua Paul A. Trivelli.
El peso de esta delegación no tiene comparación con la que estará en Quito el lunes 15 en la asunción del economista Rafael Correa, un abierto simpatizante del presidente venezolano Hugo Chávez y que ha adelantado planes de una moratoria unilateral de su deuda y corte de ayuda a Washington en la lucha contra las drogas.
La representación de Bush en la ceremonia de Correa la tendrá solitariamente el secretario de Comercio Carlos Gutiérrez. En Quito se le unirá la embajadora estadounidense Linda Jewell.
A diferencia de Ortega, un político allegado durante la Guerra Fría a la ahora desaparecida Unión Soviética, Correa mantiene su retórica antiestadounidense aun después de su victoria electoral.
Correa había dicho durante la campaña que Chávez en una intervención ante las Naciones Unidas se quedó corto al comparar a Bush con el diablo porque “compararlo con el diablo sería ofender al diablo”.
Aunque más tarde reconoció que quizás pudo haber sido “una imprudencia” ese comentario, Correa se ha resistido a hablar de libre comercio con Estados Unidos y adelantó que no renovará un acuerdo bilateral que permite el uso de la base aérea ecuatoriana de Manta para la lucha contra el narcotráfico.
Correa recibió a fines de diciembre en Quito a una delegación de senadores estadounidenses encabezada por Harry Reid, el nuevo líder de la mayoría demócrata. Reid dijo que Estados Unidos respetaba la elección de Correa y éste sostuvo que la reunión fue “muy cordial, muy respetuosa y muy franca”.
Ortega, en cambio, ha estado hablado de una relación de mutuo interés con Estados Unidos, ha prometido continuar ejecutando el acuerdo bilateral de libre comercio y se ha comprometido con reformas estructurales ante una misión del Fondo Monetario Internacional que lo visitó en Managua.
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