El negocio de los sobre dragados
--- Siguen las denuncias por irregularidades de EPN
Personal de las oficinas centrales de la Empresa Portuaria Nacional, ubicadas en el barrio Bolonia de la ciudad de Managua, nos han llamado para felicitarnos por la publicación que sacamos en Trinchera de la Noticia, edición del 4 de enero del 2007 que ha provocado un fuerte impacto en la institución, porque coincidió con la llegada de los reemplazos de todos los altos cargos de esta empresa del Estado.
Entre los que nos llamaron se encuentran miembros de la cuadrilla de batimetría del Mar Caribe y también del Océano Pacífico, los que se encargan de medir periódicamente la profundidad de los canales de acceso de los puertos y sus respectivas dársenas de maniobras, utilizando eco-sondas y radares de alta precisión. Esto lo hacen con el objeto de medir los procesos de sedimentación y así programar los dragados de mantenimiento.
Nos explicaron que en todo contrato de trabajos de dragados, se incorpora un cargo por "tolerancia de dragado" o "sobredragado", debido a que es imposible que la draga deje los canales a una profundidad uniforme por los efectos combinados de los vientos y el movimiento de las olas. Para determinarlo, una vez terminado el trabajo de dragado, se realiza una batimetría final y en base a ésta se establece la cantidad a pagar por "sobredragado".
Estos experimentados trabajadores de la EPN, nos explicaron que en el Contrato firmado con la empresa belga, Jan de Nul, se estableció que la portuaria nicaragüense estaba obligada a reconocer y pagar solamente 20 centímetros de profundidad adicionales sobre las profundidades de dragado establecidas para cada canal y dársena de maniobras. Si la draga sobrepasaba esa cantidad, Jan de Nul no podía reclamar ningún pago extra.
María Lourdes Bravo Smith, Humberto Aragón Díaz, Rommel Briones Gámez, Byron Carvajal, según nuestros informantes, fueron los ingenieros supervisores designados por la Presidencia Ejecutiva de la EPN, para verficar que los trabajos realizados por la Jan de Nul estaban de conformidad con el contrato firmado. Pero cuando les pidieron que firmaran una "orden de cambio", fijando en 70 centímetros el "sobredragado", se negaron a hacerlo, por lo que fueron despedidos por desacato a las órdenes del Presidente Ejecutivo de la EPN, Alejandro Fiallos.
Para quienes conocen este tipo de trabajos de dragados, como son los miembros de las cuadrillas de batimetría de la EPN, 50 centímetros adicionales de profundidad en canales y dársenas de maniobras, suman varios miles de metros cúbicos de sedimentos. El costo de extracción de cada metro cúbico de sedimento fue pactada en 2.95 Euros, unos 3.90 dólares, lo que en total da cantidades aproximadas al millón de dólares, supuestamente pagadas por la EPN a Jan de Nul, sin ninguna justificación técnica que la avale, únicamente para encubrir un flagrante acto de corrupción.
Los trabajadores de la EPN piden a las nuevas autoridades que entrarán en funciones a partir del 10 de enero próximo, investigar exhaustivamente este nuevo acto de corrupción cometido en los trabajos de dragados, donde ha estado involucrado desde un comienzo el señor Javier Bolaños Abaúnza.
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