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¡El pueblo presidente!
Desde la campaña electoral de Daniel Ortega comenzamos a ver esta frase en rótulos de carreteras, mantas y en toda la propaganda electoral del FSLN. La misma frase está aún los slogans presidenciales del gobierno de Ortega.
Por supuesto que la consigna pegó en los sectores populares, a lo cual se sumó toda la campaña anti-PLC que promovió el gobierno de Bolaños y que condujo -al final- a la división de los liberales. Es decir a la fragmentación del famoso 62 por ciento.
Volviendo a la frase en cuestión, ahora resulta que la consigna ya se ha convertido en acción entre la gente pobre del país. Como dirían las feministas y los sociólogos de izquierda: el pueblo está “empoderándose” con esa frase en la nueva manifestación, esta vez del Siglo XXI, del “poder popular”.
Y les hemos reunido algunas expresiones, en la “concreta” como dice la gente del Frente, de ese “poder popular” resumido en la frase “¡el pueblo presidente!
¿Quéeeeeee... pidiendo rebaja?
Una señora estaba ayer asustada de lo que le dijo el vendedor de frutas el pasado fin de semana. Resulta que éste señor, quien le ha vendido a ella las frutas para su casa en los últimos 15 años ahora ha cambiado radicalmente la visión e imagen de su “marchante”. ¿El pecado de la clienta? ¡Haberle pedido rebaja en el precio de una papaya!
“¿Por qué lleva tan cara esa papaya si en el supermercado cuesta 10 córdobas menos?”, le dijo la señora al vendedor.
Y éste, ubicado al otro lado del muro de la casa de su clienta, la quedó viendo con una mirada de pocos amigos, y luego de taladrarla con su vista “empoderada” le ripostó: “Pero, usted… ¿pidiendo rebaja, no mira los muebles buenos que tiene allí adentro... No sea miserable. Ahora mandamos los pobres”.
Otro más
Las anécdotas comienzan a multiplicarse. Otra señora, por allí, comentó que una de las empleadas de su pequeño negocio se molestó porque ella, la dueña, le dijo que denían que hacer un inventario de los bienes de la oficina.
“¡¿Qué cree usted, que soy ladrona para que esté haciendo un inventario?!”, dijo en tono altanero la empleada, quien decidió renunciar inmediatamente al trabajo mientras repetía: “Ya aquí los ricos no tienen que estarnos mandando. Eso dice el comandante (Ortega) y por eso voté yo”.
¿Combate... o la pobreza de los periodistas?
En los círculos periodísticos se comenta que si el gobierno ha decidido reducir el gasto publicitario para dirigir los fondos al “combate a la pobreza”, lo que va a lograr es que la mayoría de los periodistas (radiales fundamentalmente) pasarán a ser parte de ese sector en la pobreza.
Además se preguntan, ¿acaso los organismos internacionales como el Banco Mundial no les dan suficiente para esa lucha contra la pobreza?
Divulgadores... todavía
Otro de los comentarios en el gremio es que muchos periodistas (hombres y mujeres) aún no entienden cómo la Coordinadora del Concejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, mantiene en sus cargos a muchos (as) divulgadores que hasta el 5 de noviembre del 2006 eran antisandinistas y mucho más antipacto, y antidanielistas que Enrique Bolaños.
No es que no tengan derecho a trabajar como profesionales, pero la molestia es más de decenas de periodistas hombres y mujeres- militantes y simpatizantes del Frente Sandinista, que han andado como ellos mismos dicen “chancletiándose” durante 16 años para poder sobrevivir en el campo del periodismo, que es donde han trabajado por mucho tiempo.
De coimas y “tajadas”
Estos mismos denunciantes dicen que entre los aún divulgadores ahora del “gobierno de reconciliación y unidad nacional”, hay muchos que durante el gobierno de Bolaños les pedían a los radioperiodistas su “coima” o “tajada”, porque de lo contrario no les daban una pauta publicitaria, cuyo costo no era más de los 2,000 córdobas mensuales.
Todo indica que parte de estas denuncias serán hechas públicamente por los radioperiodistas que han comenzado a movilizarse por su propia cuenta, hasta lograr que el gobierno de Daniel Ortega rectifique lo anunciado de que a quienes van a castigar con el corte de los gastos publicitarios, serán fundamentalmente sus aliados y defensores en los medios de comunicación radiales.
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