¿Pueden oler lo que se está cocinando?
Por Hamlett
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Entre los amantes de la lucha libre norteamericana, ¡que no son pocos en Nicaragua!, hay un personaje que causa furor. Lo hemos conocido mejor en las pantallas de cine: Dwayne Douglas Jonson, La Roca, un hawaiano criado en San Francisco, California, de quien una vez El Nuevo Diario creyó haber encontrado sus raíces en la colonia Salvadorita de Managua.
La Roca cobró fama en nuestro país por su papel como el Rey Scorpion en la taquillera serie de La Momia. En Estados Unidos es muy conocida una frase que los niños repiten mientras tensan sus bíceps: “¿Pueden oler lo que la Roca está cocinando?”
Uno a veces se pregunta, con ese aire de cándido cinismo que tenemos los nicaragüenses, qué estarán cocinando los norteamericanos luego del triunfo de Daniel Ortega, porque estemos claros de una cosa, que tras las declaraciones de “amor” de los primeros días se prepara una batalla.
¿Qué podrían hacer los gringos en Nicaragua? ¿Cómo enfrentarán a Ortega más allá de la arena política? ¿Recurrirán a los viejos métodos de la Compañía? ¿Quién romperá los “fuegos”? ¿Ellos o los sandinistas?
Son preguntas difíciles de responder a la primera, pero Trinchera de la Noticia destapó esta semana que el juego ya comenzó. El aumento de los vuelos ilegales de naves sofisticadas dotados de sistemas de escucha electrónica capaces de localizar una llamada celular y grabarla con nitidez, es apenas una parte.
Gateando la nueva guerra
Los aviones Orión P 3, que despegan del aeropuerto de Comalapa, El Salvador, con la presunta misión de librar los cielos y mares de la presencia de los traficantes de droga podrían ser el primer escalón de esa nueva guerra.
Como que 2+2 son 4 les tengo una historia inconclusa que les ayudará a descubrir algunas de las cosas raras que están pasando alrededor de nuestro. Leámosla.
La avioneta que aterrizó la semana pasada en un pedazo de carretera de Dos Montes, cerca de Malpaisillo, habría sido robada en Panamá y cargada con unos dos mil kilos de coca en Colombia.
La nave, muy rápida, del tipo Gulfstream Commander, salió por el Caribe volando a muy baja altura. Debió traer unos 2,000 kilos de la droga. Hizo todo el recorrido en silencio, apenas ayuda por su sistema de posicionamiento global o GPS, hasta “dobló” por el Cabo Gracias a Dios y entró a suelo nicaragüense. Nadie se dio cuenta. Ni el Orión P 3 que al parecer no hace vuelos nocturnos ni el Puesto de Avanzada que la Marina EEUU tiene en el Caribe.
El piloto de la nave pasó a baja alturas sobre montañas muy altas, cordilleras muy oscuras, bordeó ciudades sin iluminación hasta que el GPS le indicó que estaba sobre el punto.
Logística como “reloj suizo”
De pronto vio una ristra de lámparas Coleman, que de noche brillan como un reflector de feria, iluminando el pedazo de carretera nítido como una mesa de billar.
Semanas atrás, a lo mejor fueron tres meses o dos semanas, un patrol se apareció un día y comenzó a reparar la pista. Talvez fue un grupo de trabajadores vestidos con trajes de faena y luciendo una chaquetita tornasol, los que llegaron en camiones y jeeps y repararon la carretera. A lo mejor la gente pensó que era Pedro quien llegaba a “adoquinarles” y mejor se “apartaron” antes de que los adoquinara.
El cuento es que la avioneta bajó y durante 50 minutos descargó la droga en tres vehículos, uno de los cuales, a lo mejor, fue usado como “señuelo”, una carnada, para la Policía se distrajese.
El grueso del cargamento llegó sano y salvo a Managua en donde tal vez sigue esperando que las aguas se calmen para seguir su trayectoria hacia el norte. Pero, nadie sabe dónde está.
Los traficantes de drogas son muy hábiles y no es fácil romper sus redes aún para Estados Unidos con todos sus medios sofisticados y capaces de encontrar a Saddam a Hussein a “seis pies” de la tierra.
La avioneta se fue y la Policía aún tardó mucho tiempo en llegar. Cuando despegó faltaba poco para que saliese el sol, pero nadie, ni el radar de Comalapa, ni los Orión P-3 detectaron ni una traza de su vuelo. ¿Será posible?
Esto es muy raro
Y un dato más para echarle chile a esta columna inconclusa. ¿Se han fijado que desde que la nueva jefa de Policía mandó a la calle a varios oficiales acusados de colaborar con los narcos ha caído más droga en poder de la Policía?
Sólo en los dos últimos meses podemos calcular que más de tres mil toneladas de coca cayeron en poder de la Policía y el Ejército en unos pocos operativos realizados en Rivas, Carazo y Managua. Esa droga en las calles de Nueva York o San Francisco daría a los traficantes más de $6,000 millones de dólares.
Pero, el punto es ¿qué están haciendo los gringos desde Comalapa para cortar las rutas de la droga? ¿O es sólo una fachada para ocultar el espionaje político en Centroamérica?
Mañana les cuento más, a lo mejor damos en el clavo.
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