Chávez influye en la región y es un desafío para EE.UU.
--- Centro Carter y analistas ven peligro para Nicaragua
Por Melissa Rincón
El socialismo promulgado por el presidente venezolano Hugo Chávez, los nuevos gobiernos izquierdistas de Ecuador, Nicaragua, Bolivia y Chile y el “olvido” de Latinoamérica por parte de EE.UU. ponen las cartas sobre la mesa para un cambio en el orden mundial donde la región está en la mira, según analistas.
Desde la propuesta de Chávez el pasado 10 de enero el mandatario no deja de sorprender. La semana pasada la Asamblea Nacional le otorgó poderes especiales en los ámbitos económico, social, financiero y tributario, la ordenación territorial, la seguridad ciudadana, ciencia y tecnología, la transformación de las instituciones del Estado, defensa, infraestructura, transporte y servicios.
Bajo la Ley Habitante Chávez, quien negó que esto conducía al país a una dictadura, puede legislar por decreto en los próximos 18 meses. Sus opositores argumentan que la concesión es un abuso de poder y que él quiere convertirse en rey.
Para Jennifer McCoy, directora del Programa de las Américas del Centro Carter y profesora de ciencias políticas de la Universidad Estatal de Georgia, Chávez tiene influencia por el petróleo, porque es antiimperialista, anti EE. UU. y critica no solo las políticas estadounidenses sino la estructura mundial, él cree que debe haber un mundo de varias potencias y no de una potencia.
Según el Dr. Sergio Quesada, coordinador de Currículo del Departamento de Antropología y el Instituto de Estudios Latinoamericanos y del Caribe de la Universidad de Georgia, la influencia de Chávez parece ser contagiosa.
“(Sería contagiosa) para los grupos políticos populistas de los países latinoamericanos, y sobre todo para aquellos cuyos gobiernos han regresado a la izquierda. La viabilidad del socialismo de Chávez, que es muy diferente al planteado científicamente por Marx, es un oportunismo populista y simplista, que tendrá suerte momentáneamente, mientras no crezca una crisis inminente que termine con él”, advierte.
El plan de Chávez crea un desafío tanto para EE. UU. como para Venezuela y los países que reciben ayuda norteamericana, según McCoy. Sin embargo, considera que la mayoría de Latinoamérica, incluyendo los gobiernos recién electos en Ecuador, Nicaragua y Bolivia están construyendo una relación cercana con Venezuela y Estados Unidos.
En el caso de México y Colombia, la politóloga asegura que son países que necesitan mantener una relación positiva con Venezuela para favorecer su economía, pero reconoce que “será interesante ver como el gobierno mexicano de Felipe Calderón tratará a Venezuela”.
Héctor D. Fernández L’Hoeste, Ph.D. profesor asociado de cultura latinoamericana de la Universidad de Georgia State coincide con McCoy en que no se puede comparar los socialismos de la región.
“No es factible ni recomendable equiparar los socialismos de Chávez (populista de extracción militar, de paso apresurado por la Universidad Simón Bolívar), Evo Morales (sindicalista indígena en el país más pobre de Sudamérica, pese a su variedad de recursos) y Rafael Correa (economista con una maestría de la Universidad Católica de Lovaina y un doctorado de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign)”, indica.
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