Año 8 No. 1879 Jueves 12 de Julio del 2007 Managua, Nicaragua



“Quien gane las primarias irá a la cabeza en las municipales”

  • La unidad es para sumar, no para restar, es para multiplicar y no para dividir.
  • Vamos por la unidad interna del liberalismo en nuestro partido y con la fortaleza alcanzada en esa unidad vamos a ir por la unidad de todas las fuerzas de la democracia
  • Vamos, vamos, midámonos, vengan, vengan, vamos a ponerle tamaño a la unidad

Discurso del doctor Arnoldo Alemán Lacayo, Presidente Honorario del Partido Liberal Constitucionalista en la Gran Convención del 11 de julio del año 2007.

Después de cinco largos años de no estar físicamente con ustedes en una Gran Convención, vengo a decirles presente.

Presente con la cabeza en alto, con la mirada de frente y lleno de entusiasmo y agradecimiento con cada uno de ustedes, mis correligionarios, mis hermanos, mis amigos, que con amor y sacrificio no me dejaron solo, no me dieron la espalda, no dijeron mentiras en mi contra, demostrando grandeza y solidaridad de hermanos.

Aquí estoy junto a ustedes para decirles gracias, como me enseñaron mis padres, como le enseñé a mis hijos, como ustedes le han enseñado lealtad y disciplina a nuestro Partido Liberal.

Somos fuertes, más fuertes que los vientos que han soplado en contra nuestra. Pero ustedes y yo, ustedes y nosotros, y todos juntos, hemos dado lecciones de cómo soportar una terrible tormenta y no permitir, ni dejar, que el barco se hundiera. Muchos pensaron que habíamos naufragado para siempre, que nos habían hundido para siempre. Necios y mentirosos, cobardes que viendo nuestra barca a flote todavía hoy insisten en sus torpezas.

Nunca podrán hundir a nuestro Partido, a nuestros líderes, a nuestros dirigentes, a nuestros activistas, porque Dios está con nosotros y por eso somos más fuertes, somos mejores, estamos más firmes y unidos. Porque somos un partido serio, bien organizado, con liderazgo, con mística, con solidaridad y hemos demostrado que sabemos estar juntos en las buenas y en las malas. ¡Aquí estamos diciendo PRESENTE!

Vengo a decirles que ahora que empieza a amainar la tormenta, tenemos que salir a buscar a nuestros amigos que por una y otra razón abandonaron la barca o se cayeron por accidente o tuvieron justo miedo en los difíciles momentos. Pero todos son nuestros hermanos. Algunos se han perdido en el horizonte, otros están luchando por alcanzar la costa, la tierra firme. Debemos ir por ellos y estirar nuestra mano para ofrecerles abrigo. Hay quienes quieren ser náufragos eternos, pero son los menos.

Los hermanos que buscan el abrazo y el abrigo de sus correligionarios aquí nos tienen con los brazos abiertos, sin quejas ni lamentos, sin reproches ni falsas promesas. Y a los que no vengan a la primera…. vamos a ir a buscarlos a la segunda y si es necesario vamos… a la tercera, con humildad y cariño, no para lastimar a los nuestros que se fajaron durante la tormenta, no para quitar a los nuestros de su sacrificado puesto durante la crisis, sino para sumarlos, para agrandarlos a nuestro lado. Porque la unidad es para sumar, no para restar, es para multiplicar y no para dividir.

Esta Gran Convención está hecha para celebrar nuestra fortaleza aprovechando el amaine de la tormenta. No ha terminado la crisis, pero es tiempo de ver la luz del sol y abrazarnos porque estamos viendo cerca la tierra firme. Es una convención para celebrar a los que logramos, unidos, salvar esta barca gloriosa del PLC. Vendrán muy pronto los días para reparar las velas y calafatear el dañado casco. Entonces agrandaremos el barco para abrir espacios a quienes están y estarán regresando a nuestro lado, para sumar, para impulsar, no para restar, no para desanimar y meter discordias.

Para crear confianza y ambiente positivo que genere ánimos de retorno a quienes se han ido y quieren volver, no hemos querido usar esta Convención para hacer cambios internos antes de agotar la etapa de negociación para la unidad del liberalismo y la democracia. Vamos por la unidad interna del liberalismo en nuestro partido y con la fortaleza alcanzada en esa unidad vamos a ir a proclamar la gran tarea de la unidad de todas las fuerzas de la democracia.

Por eso estamos siendo prudentes y serenos en esta Gran Convención y no quisimos confrontar nuevas situaciones innecesarias, haciendo cambios a destiempo, cambios que en ves de fortalecer harían en este momento daños innecesarios en nuestras filas. La unidad es para sumar, no para crear nuevos resentimientos. Vamos a la unidad para sumar y multiplicar. Vamos a fortalecer nuestra vocación de ganadores, de constructores, de hombres y mujeres de partido que sabemos ser generosos y consecuentes con la realidad que vive el país.

En donde tengamos que medir fuerza con nuestros amigos de otros grupos pues nos vamos a medir y el que gane será respetado como ganador, sea nuestro o no sea de nuestras filas. Vamos a las primarias con nuestros respectivos padrones partidarios registrados en el Consejo Supremo Electoral. Vamos con entusiasmo y midamos fuerzas y el que gane que lleve la cabecera con todo el respaldo de todas las fuerzas políticas democráticas.

Quiero ser claro en este tema de la unidad. Los liberales del PLC queremos la unidad para fortalecer la democracia, no para satisfacer el ego de nadie, ni el mío ni el ajeno. Queremos la unidad para rescatar a nuestro pueblo de las consecuencias nefastas de nuestras divisiones. Pero no debemos llamarnos a engaños. Hay quienes están usando el discurso de la unidad para volver imposible la unidad. Hay quienes están haciendo propuestas de grandes ganadores cuando no lo han sido. Hay quienes están haciendo grandes esfuerzos para bloquear todo acercamiento con el PLC. Y han llegado al descaro del infantilismo al decir que no hablarán con nosotros, como si aquí se trata de los berrinches de niños malcriados. Es el país que está pidiendo la unidad, son nuestras bases que estàn pidiendo la unidad. Y nosotros vamos a buscar la unidad. Porque la unidad es una obligación de los liberales.

A quienes alientan discordias les hemos dicho que están equivocados. Que como partido político democrático somos y seremos siempre el partido político más fuerte del país. Que no hay manera de lograr éxitos en el terreno de la unidad democrática sin el PLC y su liderazgo y su dirigencia y sus seguidores. Pero si tiene duda que nos midan, que nos vayamos a las urnas el día que lo acordemos con sinceridad y que nuestro pueblo liberal diga como y con quien irse.

Vamos, vamos, midámonos, vengan, vengan, vamos a ponerle tamaño a la unidad. El PLC ya tiene a su manager en el terreno, ya no está en el dog out, ni arrinconado en las graderías, ya está aquí, jugando en el terreno, guiando a su equipo, y lo va a guiar para ganar.

Somos sinceros, somos sencillos, somos agradecidos y somos también generosos. Queremos la unidad como primera tarea y estamos haciendo todo lo que podemos para realizar esas tareas sin excluir a nadie. Les dije antes, iremos a buscar a nuestros amigos, a nuestros correligionarios, sin ànimo de venir a decirles a los nuestros “quitate vos para ponerme yo”. Este no es un juego de revanchas con nosotros mismos. No somos locos para sobrevivir y luego suicidarnos. Seríamos irresponsables, seríamos malos líderes si sacrificáramos a nuestros propios dirigentes. Vamos a la unidad para sumar, para articular alianzas que permitan ganar a las fuerzas democráticas.

Los partidos se hacen con equipo, con líderes, con dirigentes, con activistas y todos llenos de mística, de amor y sacrificio. No vamos ahora a decirles váyanse que vienen los buenos. Los buenos están aquí y los buenos que se nos fueron van a regresar, van a venir a sumar fuerzas para dar una lección de reconciliación que devolverá a la Patria una victoria contundente, primero en las próximas municipales y luego en las nacionales.

Las anteriores elecciones nacionales por la Presidencia ya pasaron. No nos confundamos innecesariamente haciendo planteamientos carentes de sentido. Los cálculos de los Partidos, unos y otros, son ahora nuevos y distintos en el terreno electoral municipal que en las nacionales de ayer. No sirven los números de ayer.

Vamos ahora cara a cara entre liberales primero a seleccionar quien encabezará esta batalla en cada Municipio. Vamos a medirnos localmente. Y quien gane las primarias, será quien vaya a la cabeza en esa municipalidad.

Vamos, vamos a demostrar quien es quien en cada Municipio del país. Y luego, juntos, pegarles una soberana capoteada a nuestros adversarios el FSLN. Vamos a ganarles como lo hemos hecho históricamente. Mil veces dijimos que solo los liberales nos ganábamos a los liberales. Y nos ganamos por dividirnos. Pero olvidemos esas historias equivocadas, olvidemos los errores y busquemos unidos los aciertos que le han dado a nuestra patria y la grandeza de las obras y no palabras. Y digamos en voz alta, la unidad es una obligación.

Debemos abordar muchos otros temas en nuestras reuniones políticas. Debemos estar atentos. Debemos analizar la situación general del país, debemos saber medir las consecuencias de nuestras acciones políticas. Somos, en el PLC una oposición responsable. Y seguiremos siendo una oposición responsable y consecuente con nuestras respectivas situaciones partidarias y nacionales. Tomaremos las decisiones que más sirvan a los intereses generales de la población.

Como urgente tarea partidaria vamos a recuperar nuestras fuerzas internas, vamos a resolver las situaciones internas del liberalismo. No vamos a desperdiciar la ocasión de la unidad liberal en aras de satisfacer demandas de corto plazo que puedan convertirse en fuente de nuevas y peligrosas divisiones que nos lleven a nuevas e irreparables derrotas.

Estamos a tiempo de disipar la niebla y devolverle al pueblo su libertad de vivir en paz y progreso.

Hemos visitado a los hermanos liberales de todos los departamentos del país, escuchando sus inquietudes y les hemos dicho que estamos del lado de la libertad, del lado del bienestar de nuestro pueblo. Que estaremos listos a enfrentar las batallas de la democracia contra el totalitarismo, que estaremos listos a defender los intereses de la democracia cada vez que estos intereses sean afectados. Y que debemos trabajar por la unidad y la fortaleza de nuestro Partido para que esa defensa sea verdadera.

Mienten quienes creen que pueden destruirnos, mienten también los ingenuos que les creen. Se engañan solo los mediocres, los lentos, los pobres de espíritu que ambiciosos y oportunistas creen poder conducir a este pueblo en tiempos de locura sin nuestro Partido, sin nuestros líderes, sin nuestros dirigentes, sin nuestras estructuras y nuestros seguidores.

Decimos una vez más, no hay democracia sin partidos, no hay partidos sin líderes, no hay líderes sin equipos, no hay equipos sin organización, y no hay organización sin activistas leales y digámoslo de una vez en voz alta, nosotros en el PLC tenemos además de líderes, estructuras y seguidores, tenemos mística, disciplina y lealtad.

¡Viva el Partido Liberal Constitucionalista! ¡Viva Nicaragua!


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