
Los Obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua han hecho una dura crítica al gobierno del presidente Daniel Ortega Saavedra al que han advertido que por este rumbo la sociedad se enrumbará por las “tinieblas y sombras de muerte”.
Los líderes católicos darán a conocer hoy una Carta Pastoral que consta de la introducción y 39 acápites, firmada por todos los Obispos, con fecha 15 de agosto Año de San Pablo.
En el acápite titulado “Luces y sombras de nuestro entorno”, la Conferencia Episcopal expresa su preocupación por la grave situación económica que afecta al pueblo y en especial el deterioro del clima de paz y reconciliación.
Se refieren “al ambiente malo” que vive la sociedad y que puede convertirse en “tinieblas y sombras de muerte (Lucas 1.79).
Este “ambiente malo” que afecta a la nación lo convierte el panorama en “opaco y complejo” refieren los Obispos católicos.
Miseria e inseguridad
Los sacerdotes señalan que los altos precios de los alimentos, la extrema pobreza, situaciones coyunturales como el incendio del Mercado Oriental, el insuficiente salario mínimo, la violencia intrafamiliar, el abandono de las aulas y los estudios por parte de la juventud son parte de “opaco y complejo” mundo.
Destacan además la delincuencia creciente, la toma de tierras, el narcotráfico, la inseguridad ciudadana y los enfrentamientos armados como manifestaciones de la descomposición que vivimos.
Sin embargo, los Obispos subrayan que los factores causantes de esta crisis son de origen internacional aunque “otros de problemas internos de los nicaragüenses”.
También agregan a este desolador panorama la migración de nicaragüenses, la falta de transparencia en el manejo de ayudas internacionales, la indiferencia electoral, la baja de nivel del discurso político con ética” y en especial destacan su preocupación por “la falta de liderazgo responsable y de calidad”.
Critican al gobierno por crear la percepción de que las críticas “son actos desestabilizadores”, mientras recuerdan que la libertad de opinión es un derecho universal”.
Elecciones y participación
Los Obispos católicos llaman a la participación ciudadana en todos los procesos políticos y sociales de la sociedad, especialmente en las próximas elecciones municipales.
Los líderes católicos rechazan la creencia de que solo una persona o partido puede interpretar las aspiraciones del pueblo.
Llaman a votar a todos los ciudadanos “para elegir a los más idóneos y rechazar a los que carecen de idoneidad moral y cualidades éticas para gobernar”.
Aseguran que nadie puede convocar a la abstención ya que es responsabilidad de los laicos ejercer el derecho a votar.
Los Obispos católicos claman por el establecimiento de condiciones electorales propicias “condiciones para los electores, desde los candidatos, manejando lenguajes de paz, de propuesta” y a “no incentivar al odio o el enfrentamiento”.
También piden al Consejo Supremo Electoral y a los medios de comunicación “desde el ámbito religioso” acompañar estos esfuerzos con “comportamientos serios, responsables y sensatos desde la oración, el púlpito y dar gracias a Dios para que ilumine a todos”.
La Carta Pastoral hace al inicio del documento varias exhortaciones a propósito de las elecciones municipales.
También saludan las soluciones que el gobierno y las instituciones han hecho para aminorar la crisis energética y los esfuerzos del gobierno para con los pequeños productores y los créditos sin exponer sus propiedades, así como la atención a las escuelas en materia de infraestructura, salarios a los maestros, aplauden inversiones en viviendas y el sostenimiento de subvenciones.