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Año 9 No. 1994 Jueves 10 de Enero del 2008 | ||||||||||||
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El oportunismo circular de Fiallos Por Ernesto Fernández T. Durante los primeros años de la década perdida, Alejandro Fiallos Navarro, trabajó en el Ministerio de Comercio Interior (MICOIN), donde estuvo a cargo de las patrullas que tenían retenes en las carreteras y caminos de acceso a Managua y otra ciudades, dedicadas a decomisar toda clase de artículos que estaban en manos de personas que los compraban para complementar las raquíticas raciones asignadas en las tarjetas de racionamiento. Estos productos eran luego vendidos en el mercado negro que manejaban los altos cuadros del FSLN. Cuando comenzó el accionar de las Fuerzas de Tareas de la Resistencia Nicaragüense, Fiallos decidió largarse a Miami, declarando lo que decían todos los oportunistas, “que los habían engañado los muchachos y que no sabían que dichos sujetos eran comunistas”. Fue de los parásitos que se mantuvieron medrando en la retaguardia del exilio de los sacrificios realizados por quienes empuñaron las armas para obligar a los sandinistas a convocar a elecciones generales en Nicaragua. A través de técnicas de simulación política aprendidas en la escuela de formación de cuadros del FSLN, logró presentarse como “liberal” y en las elecciones de octubre de 1996, figuró como candidato a concejal del municipio de Managua. El sistema de elecciones en plancha le permitió figurar como miembro del Concejo Municipal de la capital de la República. En base a esa misma simulación, fue nombrado Vice-Ministro de Transporte e Infraestructura. En las elecciones municipales de noviembre del 2000, figuró como candidato a vice-alcalde del Municipio de Managua. Su presencia al lado de Wilfredo Navarro, fue más nociva que la sombra del matapalo, contribuyendo a la derrota de la fórmula liberal. Durante el gobierno de Enrique Bolaños Geyer, desempeñó una gran cantidad de cargos, para los que no estaba ni siquiera medianamente capacitado. Su paso por diferentes carteras estuvo caracterizado por la gran cantidad de actos de corrupción que cometió en compañía de sus allegados, siendo una de las instituciones que sufrió los catastróficos efectos de su oportunismo, Correos de Nicaragua, por lo que está siendo procesado en uno de los juzgados penales de la ciudad de Managua. Pero ni corto ni perezoso, decidió ahora asumir el papel de “perseguido político”. Dotado de esos mecanismos sensoriales propios de las ratas que les avisan a tiempo cuando corren peligro, escapó a tiempo a Miami, donde asociado con el ex-cónsul general de Nicaragua en dicha ciudad, arquitecto José Velázquez Escobar, pretenden erigirse en dirigentes del exilio nicaragüense, convocando a reuniones a los verdaderos dirigentes históricos de la comunidad pinolera en dicha ciudad. Esos dirigentes históricos de la comunidad nicaragüense establecida en Miami, fueron sorprendidos la primera vez que los invitaron a una reunión, pero en cuanto se dieron cuenta de los verdaderos propósitos que se traen entre manos Velázquez Escobar y Fiallos Navarro, les han dado las espaldas y nos han escrito, denunciando las turbias actividades que están desarrollando en la ciudad del sol. Todos saben que Fiallos Navarro, el que ya no puede continuar engañando a tantos durante tanto tiempo, aunque ahora se presente como “perseguido político” denunciando ser víctima del doctor Arnoldo Alemán Lacayo y de miembros de su entorno político y familiar, ha experimentado un giro de 360 grados, regresando a su vieja alma mater, el FSLN y los cuadros de dirección del danielismo. Tanto él como su nuevo socio de aventuras y simulaciones políticas, José Velázquez Escobar, lo que están formando es una quinta columna de infiltrados danielistas en las organizaciones de la comunidad nicaragüense radicada en Miami, saboteando sus acciones de unidad para denunciar las arbitrariedades del actual Presidente, Daniel Ortega Saavedra. Los nicaragüenses radicados en Miami, recuerdan que José Velázquez Escobar, familiar del ex-presidente, Enrique Bolaños Geyer, durante los cinco años que fue cónsul general de Nicaragua en dicha ciudad, no realizó ninguna actividad que favoreciera a los compatriotas residentes en dicha ciudad y más bien participó en actos de corrupción, practicando el nepotismo, abusos en el manejo de las partidas de publicidad con fondos provenientes de la Cuenta “Reto del Milenio” y adjudicar el suministro e instalación de equipos de computación a uno de sus más cercanos familiares, por lo que recomiendan una auditoría especial sobre su gestión al Ministerio de Relaciones Exteriores y a la Contraloría General de la República. Los verdaderos dirigentes históricos de la comunidad nicaragüense radicada en Miami, están alertando a todos los compatriotas que no se dejen sorprender por Velázquez Escobar y Fiallos Navarro, porque son la punta visible del iceberg de la quinta columna del “danielismo”, como continuación del nefasto pacto concertado entre Enrique Bolaños Geyer y Daniel Ortega Saavedra. |
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