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| Año 9 No. 2014 Jueves 7 de Febrero del 2008 | |||||||||||||
Uno más por la amnistía Por Hamlett El director de La Prensa, Jaime Chamorro, declaró ayer que está de acuerdo con la amnistía “por Nicaragua”. Lo dijo en una extensa entrevista concedida a Allan Téfel Alba, en Radio El Pensamiento, en la que también dijo que apoya la creación de un consenso nacional, de las fuerzas democráticas y sociales del país para enfrentar una amenaza común: el gobierno del presidente Ortega. No se adhirió a la propuesta de una concertación nacional hecha ayer en un campo pagado por el general retirado Humberto Ortega Saavedra. El astuto estratega sandinista está vendiendo a la nación un producto cargado de “intenciones” y “propuestas” que seguramente encontrará el rechazo, en primer lugar, de la línea dura orteguista. Con su propuesta, el ex jefe del Ejército no está ayudando a la causa de su hermano, y menos a la derecha que se ahoga en sus divisiones y pequeñeces, sino que está diciendo desde un llamativo rótulo de neón que el gobierno de Daniel está pasando por un mal momento y le ofrece una tabla de salvación. Ortega Saavedra tiene mucha razón en cuanto al estado de la nación, un país cuyo futuro es turbio, dividido y enfrentado, y como barco a la deriva. Y con su depurado estilo escénico escoge el miércoles de ceniza para lanzar la “piadosa” exhortación que resume así: “… concertar ya, a lo inmediato, los acuerdos necesarios que garanticen la estabilidad nacional que fortalezca la gobernabilidad del país”. Con el siguiente llamado: “Cedamos todos con espíritu humanista y realista para construir consensos para hoy, mañana y el largo plazo”. Ayuda innecesaria El político sandinista nos dice en síntesis que su hermano requiere de un respiro, que el país demanda el fin de las hostilidades y que en el pasado, el diálogo y la concertación funcionaron. Ortega Saavedra se adelanta al acelerado avance de la unidad liberal y de las fuerzas democráticas sabiendo que al lograrlo, la posición del régimen de su hermano será compleja, estará en un callejón sin salida, sobre todo si las elecciones municipales son una aplastante derrota para los rojinegros. Ahora, no es lo mismo un proceso de consenso de las fuerzas democráticas, el diálogo propuesto por los empresarios del COSEP y AMCHAM para hablar de la economía- que la concertación de Ortega. La primera debe ser entre las fuerzas opositoras, la segunda es para discutir las políticas económicas del gobierno, clima de inversiones, reglas del juego, que en el fondo es política también, y la tercera es una gran mesa a la que concurrirían todos, gobierno, empresarios, partidos, sociedad civil, líderes religiosos y gremiales, para ponerse de acuerdo con el gobierno en un rumbo común. Aunque no se puede descartar un foro de este tipo, los que deben ponerse de acuerdo, primero, son los demócratas resolviendo sus diferencias, discutiendo cara a cara sus pequeñeces o grandezas, restañando las heridas, poniendo los bueyes frente a la carreta y reorganizando sus planes. No creo que las ideas o propuestas radicales o extremas convengan al país, ni ayer, ni hoy ni mañana. El diálogo y el consenso es lo más importante siempre y cuando haya un interlocutor positivo y deseoso de superar los problemas. No fracasar la sociedad Cuando uno ve al presidente Daniel Ortega muy sonriente con cada delegación de Estados Unidos que llega a Managua, hablando en un ambiente de camaradería de solucionar los problemas, sin insultos, ni epítetos nos alegramos. Ojalá fuese sincera esa actitud. ¿Y por qué no hace lo mismo con los nacionales? Es responsabilidad de las instituciones nacionales ayudar al gobierno a hacer bien las cosas. Como dijo a Trinchera de la Noticia el contralor colegiado Lino Hernández Triguero, el presidente Ortega “debe entender que la transparencia de su administración le conviene a él, a su gobierno y a la nación”. Comparto la tesis del empresario Carlos Pellas quien dijo que “no hay empresas exitosas en sociedades fracasadas” y nadie en este país debe trabajar o empeñarse en fracasar a la nación. Si el orteguismo fracasa será por sus errores pero siempre habrá una esperanza, alguien levantará la luz al final del túnel porque no podemos darnos el lujo de “matar” al país. Apoyo a la amnistía En cuanto al tema de la amnistía, medios como La Prensa han sonado las alarmas cada vez que se aborda este tema, de allí que la opinión de Jaime Chamorro Cardenal es muy importante. Esperamos que su posición se exprese en la política editorial del diario y un día estos si no lo escribe Luis Sánchez- lo haga don Jaime. La situación está cambiando, Eduardo Montealegre ya se dio cuenta que es el nuevo preso político del sandinismo y que está comenzando a recorrer la misma ruta avanzada, casi por completo, por el ex presidente Alemán. Empresarios como Jaime Chamorro Cardenal ya saben que otros políticos y empresarios están en las redes del FSLN. Enhorabuena por Nicaragua que debe ser liberada del chantaje y las presiones. |
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