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Año 9 No. 2026 Lunes 26 de Febrero del 2008 | ||||||||||||
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Por Viviana Muñoz/El Nuevo Herald
Durante todo el día, su madre, María Elena Montiel, no dejó de observar su celular en espera de la respuesta de la entrevista que su otra hija, Elena Margarita Montiel, sostenía con el cónsul estadounidense, Marc Meznar, en la capital nicaragüense. Finalmente, pasadas las 3 p.m., recibió la ansiada llamada en la que le confirmaron que la pequeña había recibido el documento. En una mezcla de sentimientos, dolor por la agonía de Arlen y júbilo por la llegada de la niña, María Elena se dirigió al lecho de enferma de su hija para darle la noticia. ‘Le dije: `La niña viene mañana’, y ella me miró, y casi con un susurro exclamó: ‘’Gracias a Dios!’’’, relató Montiel, de 46 años, quien es residente permanente. En agosto pasado, para viajar a Estados Unidos en busca de tratamiento a su mal, Arlen, de 28 años, dejó a su Siloe Alexandra, de 2 años, al cuidado de una vecina en Nicaragua. La joven madre no imaginó jamás que quedaría imposibilitada de regresar a su país. Ese mismo mes fue operada en el Doctor Hospital, donde le extrajeron un tumor; luego recibió sesiones de quimioterapia en el Baptist Hospital. Arlen sufre de un cáncer de ovario metastásico que la tiene al borde de la muerte. ‘’Dígale a todos que Arlen Montiel agradece’’, le pidió ayer a su madre tras conocer de la próxima llegada de su pequeña hija. Desde que la enferma supo que la llegada de su niña era inminente ha mostrado una pequeña mejoría, destacó su madre. ‘’Incluso le di un poco de sopa, lo que es sorprendente, ya que ella desde hace un mes sólo recibe alimentos vía intravenosa’’, recalcó. La desesperada lucha de su familia por traer a la niña fue una verdadera odisea. ‘’Numerosas organizaciones sin fines de lucro enviaron cartas y correos pidiendo a las autoridades de la embajada y al consulado americano en Nicaragua su solidaridad’’, contó ayer el padre de Arlen, Juan José Montiel, de 52 años, y también residente permanente. María Elena, por su parte, dio las gracias a una comunidad que se estremeció por el drama. ‘’Quiero extender a nombre de mi familia un agradecimiento especial a la abogada Ana Navarro por sus esfuerzos por conseguirle la visa a mi hija’’, expresó. ‘’Agradecer también a la oficina de la congresista Ileana Ros-Lehtinen, a su personal: Arturo Estopiñan, Maité Sanz, Ariel Fernández y Eddy Acevedo, y Alejandro Cruz, y muchos otros que se movieron para lograr esta reunión’’, agregó. ‘’A la enfermera Laura Lew, a Nora Sándigo, a tantas personas que no han parado de llamarnos dándonos aliento’’, continuó María Elena. ‘’Asimismo, reconocemos la especial atención brindada por la Cancillería de Nicaragua y la Dirección de Inmigración de ese país, que otorgó prontamente los trámites necesarios, como también, el apoyo del Consulado de Nicaragua en Miami’’, enfatizó el padre de Arlen. |
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