Inicio Portada Al Cierre Nacionales Cortas Sedita Room Primera Mano Gossip Galería
Año 9 No. 2032 Martes 4 de Marzo del 2008



El dilema de la escasez de energía en la región

--- La región enfrenta un cuello de botella cada vez más largo en la generación de electricidad. Y no tiene que ver con el clima.

Por Juan Pablo Rioseco

A mediados del año pasado, los nicaragüenses comenzaron a dejar de usar la palabra apagones. Preferían hablar de “alumbrones”, nombre con el que bautizaron a los cortos períodos en que contaban con un suministro eléctrico normal en el día. El país vivió en medio de racionamientos de 12 horas diarias o más, que provocaban desde daño a los medicamentos refrigerados en los hospitales hasta que los vecinos en barrios pobres se agruparan para defender sus hogares de los delincuentes.

Nicaragua no está sola en el tema. Al contrario, se encuentra demasiado bien acompañada. Según Álvaro Ríos Roca, ex secretario ejecutivo de Organización Latinoamericana de Energía (Olade), y ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia, en los últimos 12 meses al menos 14 países en América Latina y el Caribe han pasado por una crisis energética, es decir, de abastecimiento. “Y 2008 se viene peor”. No sólo por las sequías que afectan al Cono Sur de Sudamérica. Varias señales indican que la región enfrenta la obsolescencia creciente de un modelo de generación eléctrica.

En Argentina, por ejemplo, la demanda de energía eléctrica creció en enero en 4,9% frente al mismo período de 2007. Se trata del mes con mayor crecimiento en la historia del país (en 2007 el consumo se expandió un 5,5%). Anticipándolo, el gobierno debió crear el Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía para evitar los cortes. Éste contempla desde subsidios para que la población reemplace las bombillas incandescentes por las de ahorro de energía, hasta el cambio de horario para aprovechar mejor la luz. Ello provocó un efecto dominó “vecinal”, porque los argentinos están usando todo el gas que tienen y ello causa problemas en Chile, donde el 47% de la electricidad viene de plantas termoeléctricas alimentadas por un gas que no llega (en enero de 2008 se recibieron en promedio 1,2 millón de metros cúbicos por día, mientras que en igual mes de 2007 los envíos alcanzaron los 15,6 millones de metros cúbicos por día). A lo que se suma que la sequía en la costa surpacífica occidental tiene los embalses de las plantas hidroeléctricas (que alimentan el 53% de la generación chilena) prácticamente secos.

En el suroeste y centro sur de Brasil también ha llovido menos. Por ahora en Brasília descartan la posibilidad de un apagón de energía eléctrica, pero algunos creen que el riesgo de racionamiento no ha desaparecido. Las reservas de las hidroeléctricas llegaron a su nivel más bajo a fines del año pasado y casi todas las termoeléctricas a gas natural ya fueron accionadas. “Dos factores se conjugan para generar la escasez: falta de inversión en Bolivia para la extracción de gas y aumento de consumo en Brasil y Argentina”, explica Carlos Stempniewski, profesor de Administración de Facultades Integradas Rio Branco. Sucede que la matriz energética brasileña viene desarrollándose sobre la base de la importación de gas de Bolivia, pero este último país no está alcanzando las metas de extracción del fluido.

Comente Esta noticia
Nombre:
Correo Electronico:
Teléfono:
Comentario:
Destinatario:
 

Inicio : Información de Contacto
CopyRight® Trinchera de la Noticia, Managua. Tel. (505) 2400114, info@trinchera.com.ni