|
|
|
||||||||||||
|
|
|
||||||||||||
|
|
Año 9 No. 2045 Lunes 31 de Marzo del 2008 | ||||||||||||
|
|
* Ex mandatario decía vamos bien pero 738 mil nicas dejaron el país * Mejores salarios y empleos sigue moviendo a miles hacia el extranjero Redacción Central Primera entrega
La tesis es expuesta en el libro “Nicaragua 2010, El Futuro de la Economía”, escrito por el economista y ex presidente del Banco Central de Nicaragua, Francisco Mayorga y que fue presentado el pasado viernes. Basado en el registro oficial de Migración y Extranjería, Mayorga encontró que entre los nicaragüenses que salieron al país y los que retornaron, un total de 738 mil se quedaron fuera. El autor, señala en el capítulo tercero de su libro llamado “El desbordamiento migratorio” que unas 130 mil personas promedio por año dejaron el país, durante la administración de un presidente que curiosamente siempre repetía en sus discursos la frase, “vamos bien”. Señala la obra que solamente en el 2006, último año del gobierno de Bolaños, 145 mil personas salieron de Nicaragua, lo que equivale a 8 de cada 100 personas en edad de trabajar, de una población que en el 2000 era de 5 millones 74 mil habitantes. La dramática situación que se vivió ese año, mostró que 400 nicaragüenses por día, dejaron su patria en el 2006, uno cada cuatro minutos. De esa cantidad, 80 mil se quedaron en países de Centroamérica como El Salvador y Costa Rica y los otros 65 mil optaron por ir fuera de la región, probablemente a Estados Unidos, que es el destino favorito de quienes tienen más posibilidades económicas para viajar o tienen familiares en ese país del norte. Mayorga plantea en su libro que el desbordamiento migratorio de Nicaragua es uno de los más dramáticos de la región y el conflicto armado que sacudió el país, en las década 70-80 marcó ese éxodo con la salida de aproximadamente 100 mil familias. Solo entre 1978 y 1979 emigraron unas 40 mil familias, lo que significa unas 200 mil personas. La mayoría buscó Estados Unidos y Costa Rica. En esos años, era común solicitar asilo político en Estados Unidos. El libro de Mayorga señala que entre 1980 y 1989, la salida neta de nacionales al exterior fue de un promedio de 6 mil familias por año, unas 30 mil personas por el mismo período. Eso indica que unas 300 mil personas dejaron su país en ese período de casi 10 años, las que agregadas a quienes salieron durante la insurrección suma 500 mil, un 16 por ciento de la población de aquella época. Ese movimiento migratorio tuvo su reflujo a partir de 1990, cuando asume el poder Violeta Barrios de Chamorro y posteriormente con el gobierno de Arnoldo Alemán Lacayo. Durante el gobierno de Chamorro se dictaron medidas especiales para facilitar el ingreso de los nacionales con todas sus pertenencias, vehículos e instrumentos de trabajo y la medida se mantuvo en el gobierno de Alemán. Los destinos y las causas Costa Rica sigue siendo uno de los destinos preferidos de los nicaragüenses pero el abanico de opciones se amplió a El Salvador, que ahora ocupa un tercer lugar después de Estados Unidos. Mayorga expone en su libro que unos 250 mil nicaragüenses se han quedado en El Salvador pero menos del 2 por ciento cuenta con residencia temporal o definitiva. De acuerdo a un cuadro gráfico que contiene el libro, del 2000 al 2006, viajaron 236 mil 517 personas a Cosa Rica, 151 mil 608 a El Salvador, 93 mil 40 personas a Honduras, 54 mil 744 a Guatemala y 202 mil a otros países. El total de emigrantes se calcula en 1 millón 640 mil que se encuentran en su mayoría en Costa Rica, Estados Unidos y El Salvador, pero también en Canadá, México, Panamá y últimamente España. Otra de las motivaciones de la emigración, además del factor económico y conflictos políticos y sociales, es que un 75 por ciento de las familias nicaragüenses tiene un promedio de 2.1 parientes viviendo en el extranjero. Analiza Mayorga en su libro que durante la década de los 80, el patrón de emigración fue determinado por el cambio revolucionario y las guerras. En cambio entre 1978 y 1979, la mayoría salió por estar ligados al régimen de Anastasio Somoza Debayle mientras en los años 80 se inició el éxodo de miles de familias campesinas que impactadas por los choques armados entre el Ejército y la Contrarrevolución, se instalaron en campamentos de refugiados en Honduras. Otro factor que influyó en la emigración de entonces y fue el servicio militar obligatorio que movilizó a miles de jóvenes acompañados de sus padres en la mayoría de los casos. A partir de la década del 2000, los patrones migratorios comenzaron a cambiar radicalmente, señala Mayorga. Se inició una migración estacional hacia los países vecinos donde los nicaragüenses tenían acceso a una mejor paga y los solteros o recién casados luego de trabajar en esos países, comenzaron a explorar la posibilidad de quedarse definitivamente. Un ejemplo de este fenómeno es una investigación de campo realizada por el Instituto Albertus Magnus a solicitud de Catholic Relief Services y que reveló que dos de cada tres hogares rurales del norte de Chinandega viajan estacionalmente a El Salvador y de éstos, una cantidad significativa son mujeres. Este estudio arrojó que el desbordamiento migratorio rural va en aumento y que las dos corrientes migratorias, la urbana y la rural obedecen a la atracción de mejores empleos y mayores salarios en el extranjero. Mañana: Migración, Mercados Laborales y Remesas. |
|
![]() |
||||||||||
|
|
|
|
|||||||||||
|
|
|
||||||||||||
|
CopyRight® Trinchera de la Noticia, Managua. Tel. (505) 2400114, info@trinchera.com.ni
|
|||||||||||||
|
|
|
|
|
|
|||||||||