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Año 10 No. 2479 Lunes 8 Febrero del 2010


Nudo gordiano es el CSE y sus “candidatos”

  • No se trata de una disputa por el “séptimo” miembro del Consejo Supremo Electoral
  • Es el futuro de las elecciones del 2011 y la democracia nicaragüense

Redacción Central
Trinchera de la Noticia

Más de 100 nicaragüenses propuestos por partidos políticos, sociedad civil y el gobierno aspiran a los 25 cargos que deberán elegirse este mes en la Asamblea Nacional, en una escogencia en la que miden fuerzas partidos opositores y el gobierno aunque ninguno cuenta con los 56 votos que hace la mayoría calificada.

La elección de magistrados electorales, judiciales, contralores, procurador de derechos humanos y superintendente de bancos, es una de las más controversiales de los últimos años porque la oposición sostiene que el presidente Daniel Ortega, trata de afianzar su poder con el control de los poderes electoral y judicial.

La principal discusión se centra en los magistrados electorales, encabezados por el presidente de ese poder del estado, Roberto Rivas Reyes, quien en 1995 fue elegido por primera vez como magistrado con el apoyo de fuerzas democráticas, fue ratificado después por el PLC pero años después hizo tienda aparte con el FSLN.

Junto a Rivas, el FSLN propuso las candidaturas de los ex liberales, René Herrera Zúñiga y José Marenco Cardenal, pero no la de Luis Benavides, el único magistrado que aceptó que se produjo un fraude electoral en las elecciones municipales de noviembre del 2008.

De forma coincidente, Herrera y Marenco fueron ministros de Gobernación en el gobierno de Arnoldo Alemán y el primero fue por largos años, asesor personal y secretario privado del ex gobernante al inicio de su administración.

Herrera fue considerado el principal operador político durante el gobierno de Alemán, además de ser considerado un tipo sagaz e influyente en el entorno presidencial de entonces.

Los candidatos neo sandinistas
Fue un ardiente defensor de la gestión del ex presidente liberal y llegó al país por gestiones de otro ex liberal y ahora vicepresidente, Jaime Morales Carazo, quien desde México trajo amigos y conocidos para que Alemán los colocara en las estructuras del gobierno.

Un poco más oculto fue el papel de Marenco Cardenal, familiar de la fallecida esposa de Alemán, María Dolores Cardenal. En su gestión como ministro de Gobernación y después en la Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos, Enabas, tuvo encontronazos y pleitos con otros funcionarios, periodistas y directores de medios.

Intolerante a la crítica, Marenco, se la pasó contestando cualquier aseveración que se hacía en su contra. Su agrio carácter lo siguió demostrando en las pasadas elecciones municipales cuando le tocó defender el fraude y a sus nuevos aliados, el FSLN.

La transformación de Marenco no sólo fue por dentro. Adelgazó notablemente gracias a una cirugía que se dice la pagaron sus nuevos mentores.

Toda la plana mayor del CSE fue propuesta por Ortega, entre ellos José Luis Villavicencio, un sandinista que completa la cara visible de ese poder del estado, duramente cuestionado y criticado.

Rivas es el camino al fraude
Los principales analistas nicaragüenses dicen que reelegir a Rivas equivale a dejar a Ortega en la presidencia por un nuevo período y de allí la insistencia del FSLN por dejar intacta la estructura electoral que no contó bien los votos en el 2008.

El polémico personaje fue objeto de investigaciones por parte del diario La Nación de Costa Rica, que lo señaló de utilizar vehículos de lujo asignados a la embajada nicaragüense en San José.

Rivas, según investigaciones periodísticas es propietario de un yate, una isleta en Granada, una casa de playa en Nagarote, una mansión en el kilómetro 16 y medio de la carretera a Masaya y una propiedad en el reparto Villareal, una zona residencial lujosa en San José, donde las viviendas tienen un precio estimado entre 980 mil dólares a los 3 millones.

Recientemente fue acusado por la Asociación de Abogados Democráticos, representada por Gustavo García y Lulio Marenco, por los delitos de fraude, peculado, malversación, defraudación aduanera y enriquecimiento ilícito.

La lista de nombres que repiten para el cargo incluye al actual vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, Rafael Solís, quien ha sido diputado y secretario del antiguo Consejo de Estado.

Se le considera un amigo personal de Ortega y ha sido testigo en dos ocasiones de las ceremonias matrimoniales de éste con Rosario Murillo.

La primera en 1978, cuando Ortega se desposó con Murillo en una ceremonia que realizó el sacerdote español, Gaspar García Laviana y la segunda en el 2006 en una ceremonia pública que realizó el Cardenal Miguel Obando Bravo.

Rechazo total
La plana mayor del CSE es rechazada por el PLC y otras bancadas aliadas pero nadie tiene los 56 votos que sellarían la elección.

La sociedad civil y organismos como la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua, han enviado también sus listas, en las que predominan ex funcionarios y simpatizantes del gobierno de Enrique Bolaños, como el abogado Gabriel Álvarez o la directora del Movimiento por Nicaragua, Violeta Granera.

La lista incluye a algunos empresarios y dirigentes empresariales como el cafetalero Roberto Bendaña y Alonso Chamorro y diputados como Eliseo Núñez Morales.

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